El refrán de “Al mal tiempo, buena cara”, en esta ocasión no es compartido por el sector pesquero de la costa veracruzana, porque cuatro días de temporal frenaron actividades y las familias dependientes padecen una severa crisis, sin reservas para comer las tres veces al día.
Resulta un alto riesgo salir mar adentro con viento violento y fuerte oleaje. Además, dijo ayer el señor Bernardo Hernández Guzmán que las amenazas de disturbio en el Golfo de México aumentaron el temor de sufrir naufragio, donde pudieran perder hasta la vida. Prefieren esperar un mejor ambiente.

DOBLE AFECTACIÓN
En el caso de Veracruz Puerto, las afectaciones tuvieron doble impacto: primero, con el paro total de capturas, todos de “brazos cruzados”; pero también, agregó el presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras de esta jurisdicción, alcanza a la gente ocupada en atender el Mercadito instalado a un costado de la Escuela Náutica Mercante “Fernando Siliceo y Torres”, porque el producto comercializado es el mismo que aportan los cooperativistas, ahora con inventarios de cero.
Beneficios Indirectos
Por supuesto, reconoció el entrevistado, una vez que el movimiento normal de la pesca, con el crecimiento de ríos, llega al mar, sedimentos y nutrientes que atraen a especies pequeñas, las cuales motivan el regreso de peces grandes propios de la región que emigraron a aguas profundas, esquema que forma parte de la cadena alimenticia.

Se perdió un buen momento de ventas con la presencia de volúmenes extraordinarios de población flotante que acude a divertirse durante los festejos del carnaval, lamentó Hernández Guzmán. Pensar en espacios de recreación, como muchas familias disfrutan ahora, es una aspiración inalcanzable para las familias de pescadores; cada vez está más lejana, y se conforman con garantizar la comida diaria. Falta liquidez en proporción con el esfuerzo desplegado en cada jornada.
Síguenos en Twitter @ElDictamen
O si lo prefieres, en Facebook /ElDictamen.
Y también en Instagram: @ElDictamen
Más noticias: AQUÍ
