TANATOLOGÍA Y VIDA

Después de un crudo invierno llegará la primavera

Por: Mariana Osorio/Tanatóloga

Hoy los aires soplan fuerte, se intensifican creando gran oleaje y así como el mar expulsa las piedras más profundas a su orilla, a nosotros nos afloran los recuerdos, esos que pensamos ya no estaban ahí. Las hojas de los arboles caen ¡estamos en Otoño! Así, como los árboles, deberíamos dejar ir, soltar nuestros apegos, la tristeza, el vacío e incapacidad que deja la perdida. Fluir a los cambios como las estaciones del año.

A nivel simbólico, el otoño está asociado a la madurez. Y seguro se preguntarán ¿Qué es la madurez? (cuestionamiento recurrente en mi mente), pues dicen que es cuando ya  escuchamos de una manera reflexiva y tolerante, la mente está consciente y se ha forjado el carácter, para que llegado el momento despidamos con aceptación  lo caduco, en definitiva es un ideal de valor.

Es esta época las temperaturas comienzan a hacerse más frías, ¡llega el Invierno! El frío de la ausencia se hace más duro y nos entra la nostalgia, se antoja el calor de hogar  junto con todo lo que nos recuerda a ello o a ella (ese entendimiento, apoyo, lágrimas, risas y miradas de complicidad), estamos como los árboles desnudos, expuestos a la hipotermia o congelación, cabe mencionar que la ciencia ha encontrado un vínculo entre el invierno y la depresión. Pero hasta el más crudo de los inviernos tiene su encanto, pues nos muestra de que estamos hechos sobreviviendo por las raíces que dejó el amor.

“El modo en el que vamos desarrollándonos durante el duelo, tiene similitud a las estaciones del año y no podemos pretender que ha terminado sin antes dejar transcurrir a estas, madurando poco a poco el dolor de la perdida”.

Descubrirse a uno mismo durante este camino, es encontrar herramientas necesarias para caminar y después de estar con la soledad, el dolor y la angustia tras asumir la pérdida. Nos preguntamos si llegará la primavera, donde todo brota, donde vuelven a nacer las emociones, donde se despierta y renace el yo.

¡Estoy vivo! después de mucho se despiertan intereses y deseos. La Primavera está aquí, su nombre proviene de prime y vera que significa “buen tiempo” el mejor para la siembra y la cosecha, vuelve a despertar la fe.

Ahora sabemos que otra realidad puede ser posible y con esto la primavera da paso al Verano, el sol vuelve a brillar pues has perdonado a todo y a todos comenzando por ti. La vida deja ese tono gris y se tiñe de colores. Lo peor ya ha pasado, estás de nuevo preparado para querer, para sentir y para disfrutar de lo único que tienes, se llama vida.

Otoño, invierno, primavera y verano, cada una es importante así que tómate tu tiempo pues las tienes que recorrer. Escríbeme [email protected] o visítame en Instagram marianatanatologa para seguir avanzando juntos.