Crítica: TERMINATOR: DESTINO OCULTO


⭐️⭐️⭐️⭐️
Por: Mario E. Durán/Cinéfilos

Tal cual como ocurriera con la saga de Halloween, el año pasado se estrenó la que oficialmente es considerada la segunda parte de la original de 1978, lo que en automático nos hacía dejar en el olvido las siguientes entregas que solo fueron decepcionando y distorsionando la historia (excepto por la de 1998 “H2O” que en lo personal considero buena y de la que tomaron varios elementos para la de 2018). Así es lo que pasa con Terminator, aquella que iniciara en 1984 y de la que seguiría una de las mejores segundas partes que nos podía dar el cine, la de 1991 “El juicio final”, y es con “Destino Oculto”, que se estrenó esta semana en cines, que la de 2003 “La rebelión de las maquinas”, 2009 “Salvation” y 2015 “Génesis”, por completo quedan eliminadas; esto se logró gracias a que el creador de la saga, James Cameron, regresa tras casi 30 años de permanecer fuera, siendo aquí productor y corresponsable de la historia.

Después de los sucesos ocurridos en Terminator 2: el juicio final (1991), Sarah Connor se verá obligada a luchar del lado de Grace, una mujer híbrido entre humano y ciborg, quien tiene por misión proteger a Dani, una chica que en el camino sufrirá alguna serie de pérdidas. De ellas dependerá el futuro de la humanidad, que está gravemente amenazado por un nuevo y poderoso Terminator recién modificado del futuro. En su camino además recibirán la ayuda del modelo T-800.

Sabemos a lo que vamos, pero si a esto le agregamos el que la historia se sienta más familiar y que su guión sea más interesante, es lo que nos lleva a tener una total emoción al tener de vuelta a Linda Hamilton (con su espectacular secuencia en pantalla con la que regresa) y Arnold Schwarzenegger (que aquí es justo y presenta sensibilidad), con sus icónicos personajes, bajo la dirección de Tim Miller, quien hace lo posible por darnos una lluvia de excelentes efectos visuales (como en su momento impactaran las de antaño), así como secuencias de persecuciones en alta dosis, y no con esto quiero dejar de mencionar el trabajo realizado por Mackenzie Davis (totalmente empoderada y a la altura), una aguerrida Natalia Reyes, un desafiante Gabriel Luna, además de Diego Boneta, quien pese a su corta participación, es un personaje elemental en la vida de su hermana, la joven a quien deberán defender.

Como dato curioso, la historia trascurre en México, pero la producción decidió realizar la filmación en las calles de España, adaptándolas para justificar el temor que sintieron de venir a nuestro país debido a lo peligroso que resultaba esto, pero bueno, hicieron su mejor esfuerzo tratando de respetar ciertos elementos que podemos encontrar normalmente en las calles.

Logrando inyectar su estilo tan particular, el director hizo buena mancuerna con los escritores, y eso se nota al sentir gran emoción durante el desarrollo de la película que es sin duda una digna despedida para aquellas que en su momento fueron todo un suceso, sintiendo una especie de mezcla de estas dos para lograr lo que en sí ha sido un reajuste a la historia que se perdió, donde hacen mancuerna los efectos dentro de su electrizante velocidad que nos lleva a una pequeña sospecha: tendremos más al ser acertado este reinicio de la franquicia, porque aquí una joven puede ser la heroína que necesita la humanidad.

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