En la opinión de Buenos Días….

“SENTIR QUE ES UN SOPLO LA VIDA…” ¿QUÉ VEINTE AÑOS NO ES NADA? ¡ES TODA LA V’IDA”!
¡Nombre!, el miércoles estaba leyendo por la noche, cuando sentí que se me había metido una pestaña en el ojo derecho, fui al espejo para quitármelo, pero no había nada y la molestia seguía. Como soy un tanto hipocondriaco, al otro día fui como de rayo a ver al oftalmólogo para que me revisara los ojos. Afortunadamente el galeno me dijo no tenía nada en los ojos, por lo que con alivio pensé: “Todo bajo control”. Consideré la madre natura sigue siendo benevolente conmigo, pero… la incomodidad seguía. El médico me hizo pasar al sillón de revisión y me aplicó una gota de alguna medicina en cada uno de los “oclayos”, me pidió los moviera para todos lados para finalmente preguntarme si había desparecido la molestia, a lo que asentí. Él, muy profesional me dijo: “Tienes resequedad en los ojos”. A lo que lo acompañe con el clásico: “¿Quéééééé?”. En mi infinita ignorancia le argumenté cómo iba a ser resequedad si los ojos siempre están húmedos, además, argumenté que de siempre he tenido un cutis grasoso que cuando usaba yo pupilentes debía usar un liquido especial para al limpiar los pupis les quitara la grasa que se les acumulaba, pues hasta en los ojos la tenía.

EL MÉDICO, RIO CONDESCENDIENTE
El doctor, pacientemente me escuchó en lo que me hacía la receta y terminando me dijo que debía aplicarme las gotas recetadas una en cada ojo por tres veces al día, iluso le pregunté qué lapso y sonriendo amablemente, dijo: “Para siempre”. Sorprendido pensé en voz alta: “¡In saecula saeculorum”. El médico rio de buena gana, exclamando: “¡Exacto, por lo siglos de los siglos!”. Solo me quedó agregar: “Una raya más a favor de la decadencia, porque esto tiene que ver con la vejez”. El galeno siguió riendo, creo al ver mi cara de desconcierto, pero, finalmente me dijo que en efecto, así era esto y que era otra manifestación del paso del tiempo.

Así que ¡La catástrofe se pone crítica y ahí vamos en el tiempo dando tumbos! Incuestionablemente por eso el titulo de esta “calumnia” con la letra del tango “Volver” ¡Como chingados 20 años no va ser nada, si en sí es toda una vida!

PUES SÍ ¡Y QUÉ! ¡¡¡BRINDO POR LOS AÑOS QUE TENGO!!!
En fin, el final se acerca inexorable y paulatino, pero, como dijera aquel: “Cuando me muera que me incineren y echen mis cenizas en unas maracas, para aun muerto seguir en el desmadre”. No cabe duda, que mi gran cuate, es escritor francés, Víctor Hugo no fue tonto, él dijo en su poema “Te deseo”, que cada edad tiene sus alegrías y sus pesares. Y así es el negocio del abarrotes, la vida sigue, no se detiene y ahí vamos todos en marcha hacia la culminación de la vida. Pero, concluyo que no hay nada que hacer, salvo seguir en este por demás grato asunto llamado vida ¡Y pasarla en tanto se pueda de lo mejor!

¡MI AGUSTA MADRE Y SU VEJEZ!
Cuando estas cosas me pasan, siempre viene a mi memoria el recuerdo de mi señora madre ¡Quien fuera mucha madre! Y yo le tenía que estar dando siempre su terapia de “lija por la espalda”, a fin de que mantuviera su estado de ánimo siempre en alto y en una ocasión que la llevaba de compras, ella, ya en sus postrimerías venía desplazándose con su andadera, ella que siempre había sido una persona por demás activa (luego, de vez en cuando suspiraba y decía: “¡Está cabrón llegar a viejo!”), pues cuando la vi con su paso cansino y en andadera, puse cara de fastidio y le espeté: “¡Madre, por favor apúrate, cómo tardas!”. Ella, que eso era no que necesitaba para mantener enhiesto el testuz, se me quedó mirado de  manera fiera, entre divertida, mostrando falso fastidio y reflexiva, entonces, deteniendo su andar y en lo que achicaba la mirada, admonitoria me dijo: “¡Mira recabrón, ojalá y llegues a mis años, aunque sea en andadera!”. Y continuó la marcha. Claro, ambos estábamos carcajeándonos de las siempre “respetuosas” puyas que nos lanzábamos cada vez que la ocasión lo exigía. Así que, creo no voy a llegar a la edad alcanzada por mi madre, pues a este paso del deterioro y la catástrofe, seguramente que antes chupo Faros.

http://losbuenosdias.blogspot.com
correo: [email protected]

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.