Trump propone intereses negativos, como en Japón y Europa

Durante todo su mandato, Donald Trump, el presidente de EEUU, ha intentado que la Reserva Federal, el banco central de ese país, baje a mínimos las tasas de interés. Empezó pidiendo el fin de las subidas de tipos, luego reclamó el fin de la reducción del balance y ahora exige tipos de interés negativos, mientras que la economía norteamericana crece a un ritmo sólido, tiene un fuerte mercado laboral y el consumo se mantiene alto.

Pero la proximidad de las elecciones presidenciales, en noviembre de 2020, obliga a Trump a buscar una política monetaria expansiva que impulse el crecimiento a corto plazo, que podría llevar a un sobrecalentamiento a medio plazo. Existe la experiencia de los tipos de interés negativos aplicados por los bancos centrales de la zona euro y Japón para lograr ventajas sobre el tipo de cambio, pero son consecuencia de la debilidad económica de esas regiones, donde la demanda interna es incapaz de impulsar los precios y el ahorro sigue siendo fuerte pese a los estímulos para invertir y consumir.

Japón y la Eurozona preferirían tipos de interés positivos, que supondrían economías fuertes, mercado laboral sin paro, salarios al alza, demografía menos longeva e inflación cerca del 2%, como en EEUU.

El banco suizo UBS ha publicado un mensaje a Trump, señalando que los tipos negativos no solo son la consecuencia de una economía °adormecida°, sino que los efectos secundarios a largo plazo pueden ser peligrosos, generando burbujas, una asignación de los recursos ineficiente (empresas zombi) o diezmando la rentabilidad de la banca y otras firmas financieras.

El propio Banco Central Europeo ha reconocido que la prolongación de los tipos negativos y las políticas monetarias expansivas conllevan mayores riesgos, a la vez que sus rendimientos son decrecientes. A medida que se mantiene el dinero gratis y los estímulos, se corre el riesgo de que el capital se asigne de forma poco eficiente manteniendo con vida a empresas poco productivas que lastran el crecimiento, el empleo de calidad y la aparición de nuevas firmas. Esto es lo que se suele conocer como economía °zombificada°.

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