Crítica: PROYECTO GÉMINIS

 

⭐️⭐️

Por: Mario E. Durán/Cinéfilos

Siempre ha existido el temor de saber ser remplazado por alguien, pero si a esto le agregamos el ser sustituido por un clon total de ti, puede ser aún más aterrador…. Existen películas que su premisa puede resultar atractiva, o al menos eso es lo que creíamos al esperar algo distinto en “Proyecto Géminis”, la cual tiene buenos momentos de acción (sus planos secuencia) y su principal efecto visual (el mostrar a un Will Smith joven) es en verdad sorprendente, pero es lo increíble de algunos momentos y su vaga justificación, lo que nos queda a deber mucho, sintiéndola algo absurda y alejada por completo de la adrenalina que esperábamos, apostándole más hacia el lado sentimental, algo que su director Ang Lee tiende a realizar con frecuencia.

Henry Brogan (Will Smith) ha sido toda su vida un asesino a sueldo del gobierno estadounidense. Tras largos años en el servicio, ha descubierto los secretos más oscuros del sistema. Con la idea de abandonar este empleo que le ha arrebatado todo lo que podría hacerle feliz, Brogan se encuentra perseguido por un joven y misterioso agente, que parece ser capaz de predecir todos y cada uno de sus movimientos. Decidido a detener a este joven que pretende cazarle sin descanso, Brogan descubrirá que es un clon de él mismo 30 años más joven, motivo por el que comenzará una lucha contra sí mismo y contra quienes han creado a su doble.

Si mencionamos este trabajo como innovador, puede ser que se disfrute más al tratar de ser visto como un thriller de acción, pero como tal no aporta algo nuevo que no hayamos visto en varias películas más de este género en la que las persecuciones pecan de ser bien coreografiadas, pero la historia de soporte no cumple (todo forma parte de un plan para evitar el dolor que provoca la pérdida de un ser querido).

De ahí en fuera vemos avanzar a los personajes hacia un apoyo más humano y sentimental, manejando la relación padre e hijo pero sin tanto sentimiento y conexión.

Con Smith (que presenta un papel muy al estilo Soy Leyenda) se suma un efímero Clive Owen (como villano le faltó mucho) y Mary Elizabeth Winstead, quien lamentablemente su personaje pasa sin pena ni gloria porque no se definen bien sus intereses, al grado que existe un par escenas en las que surgen algunos comentarios cómicos que no logran la risa del público asistente.

Esta película es buena para pasar el rato, pero es de aquellas que no te llama la atención volver a ver, sintiéndola totalmente elemental.

Para más noticias y reseñas en CinéfilosMD