Crítica: MALÉFICA: DUEÑA DEL MAL

Por: Mario E. Durán/Cinéfilos

Sí, el amor sí existe, y eso no lo digo porque aquellos que somos amantes de las cintas de Disney hemos crecido experimentando esa base central en todas las historias provenientes de los famosos cuentos de hadas que nos ha entregado la popular casa del ratón, sino por el ejemplo más grande que pudimos tener en 2014 cuando Angelina Jolie se puso en la piel de una de las villanas más memorables, rompiendo con esto paradigmas en una película, que si bien no cumplió con todo lo necesario para hacerla memorable, recibiendo una enorme cantidad de críticas tanto por el público como por la prensa especializada, nos dio una interpretación aceptable de una mujer que ante el rechazo de amor proveniente por su ser amado y la ambición que existía en éste, comienza a generar amargura en su corazón, lo que la llevó a vivir cegada durante mucho tiempo, hasta la aparición de Aurora, esa “bestia” que le robó el corazón por el auténtico amor de una madre hacia una hija (aunque no lo fuera), dándonos una de las escenas más memorables del cine con esa famosa escena en la que la denominada “La Bella Durmiente” debía despertar solamente de su maldición con el primer beso de amor, proveniente aquí, para sorpresa de todos, de la propia Maléfica entre lágrimas.

Y es así como este personaje regresa, a la par de la mayoría de los actores de la primera entrega (exceptuando a Brenton Thwaites quien interpretó al príncipe Felipe, y que por falta de tiempo en agenda no pudo volver), para disfrutar así de la que a mi punto de vista supera por completo a su antecesora, reparando alguna serie de fallas y apostándole nuevamente a lo sentimental sin caer en exageración.

“Maléfica: Dueña del mal” es una fantasía que retoma algunos episodios de la popular historia animada que nos hicieron falta en la versión de 2014, por lo que ahí da varias vertientes para formar lo que es un tiempo que se vive unos años después, en donde continúa la relación entre la villana y la princesa Aurora. El complejo vínculo entre la hada de grandes cuernos y la joven, que será la futura reina, evoluciona, mientras ambas hacen nuevas alianzas y se enfrentan a diferentes adversarios, sin olvidar principalmente el proteger a las criaturas mágicas que residen en su reino; pero aquí todo se encamina distinto al tiempo en que la joven recibe una propuesta de matrimonio de su príncipe encantador, la cual acepta, desencadenando una serie de conflictos entre la chica, con su “madrina” y la familia de quien será su esposo.

Aunque la historia puede que resulte sacada de la manga (para quienes están muy familiarizados con la original lo entenderán), recordemos que ésta forma parte de la nueva reinvención que Disney realiza de varios de sus personajes que con el paso del tiempo se han hecho de un cariño especial entre el público, y aquí el atractivo visual recae nuevamente en Angelina Jolie, quien además de acaparar nuestra atención con su presencia, luce espectaculares vestuarios y es parte de una gama de efectos visuales bien logrados, haciendo frente a un duelo de actuaciones con Michelle Pfeiffer, que aquí (no es de extrañarnos), es una soberbia villana; mientras la primera descubre su origen debido al duelo emocional que vive, la segunda hace hasta lo imposible por destruir el Páramo, buscando convertirse en la ama y señora de todos los reinos. Jolie es perfecta (y su historia de fondo se acopla bien a la historia), y Pfeiffer, como la Reina Ingrith, logra con su interpretación el odio de todos (aun cuando no se aborda de fondo el enorme recelo que siente hacia Maléfica y su propio esposo, el Rey John), siendo otro de los personajes que luce atractivos vestuarios y peinados.

Bajo la dirección de Joachim Rønning regresa Elle Fanning, que ahora si toma mayor fuerza dentro de la cinta no solamente como una inocente princesa, sino como una aguerrida chica sin perder dulzura; Harris Dickinson como el nuevo príncipe de inicio torpe, pero durante el desarrollo de la trama se va defendiendo; además dan buena interpretación Chiwetel Ejiofor, Ed Skrein, Juno Temple, Sam Riley, Robert Lindsay e Imelda Staunton, quienes también cuentan con la presencia de nuevos personajes que se suman a las aventuras que se vivirán al tiempo en que los humanos inicien la temible guerra (ocurrirá un sacrificio que nos duele a muchos).

La lágrima sin duda es uno de los elementos claves para disfrutar la cinta, y lo mejor es que le bajan un poco al dramatismo de la primera entrega, eso sí, no debemos olvidar que es una película para niños y jóvenes principalmente (que son el mercado al cual va dirigido Disney), además se suman algunas secuencias de acción (batallas) que generan emoción.

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