¿En que se parece un chino, un kurdo y un mexicano?

Ramón Santoyo

Desde niño me llamó mucho la atención la expresión “que no te engañen como a un chino”. He tenido oportunidad de visitar China en diversas ocasiones y siempre estoy buscando a ese famoso chino al que se le puede engañar. He llegado a la concusión, aprovechando otro refrán popular, que los chinos son “mas listos que el hambre”.

La semana pasada pensé que la frase podría cambiase a “que no te engañen como un kurdo”. Tras la decisión de Estados Unidos de retirar sus tropas de Siria y desconocerlos como aliados, resultó en que los turcos los atacaran de inmediato. Aunque hoy se la logrado una tregua los kurdos han recordado por la mala que “en la guerra y en el amor todo se vale”. Pobres kurdos, a ellos si los engañaron como al chino.

Tras los hechos de Culiacán, pero sobre todo, tras las explicaciones oficiales que pretenden convencernos que “vamos muy bien” en el combate al crimen el gobierno comete un grave error. Todos podemos equivocarnos pero si lo reconocemos y corregimos podemos avanzar. Estamos consciente de que tenemos problemas enormes y que es imposible batear 100 de 100, pero pareciera que ahora quieren que se diga “que no te engañen como a un mexicano”. Eso es inaceptable.

Hablando de chinos al que hay que recordar es a Confucio que dijo “el hombre que ha cometido un error y no lo reconoce, comete otro error mayor.”

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