Reino unido y la UE alcanzan “acuerdo de retirada” para Brexit

Por fin, el Reino Unido y la Unión Europea alcanzaron un acuerdo de retirada (Withdrawal agreement) para el Brexit pero falta el visto bueno del Parlamento británico el próximo sábado, por lo que Boris Johnson se encuentra en el punto a que llegó Theresa May hace siete meses. Sin el apoyo de los norirlandeses del DUP (Partido Unionista Irlandés), el premier británico tendría que pedir otra extensión, antes del 31 de octubre, fecha límite para la salida.

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, certificó por carta el acuerdo, lamentando la salida del Reino Unido del bloque comunitario, pero recalcando que será un aliado clave para la Unión Europea en el futuro y que las negociaciones buscaron una resolución al problema fronterizo entre en la República de Irlanda e Irlanda del Norte.
El mercado reaccionó, la libra escaló 0,8% frente al dólar, con máximos de cinco meses, las bolsas registraron alzas del 1%. El nuevo es diferente al que cerró el Gobierno de Theresa May, aunque Johnson también pretende aprobarlo con un Parlamento fuera de control del Gobierno. Se dieron avances, por ejemplo, Bruselas aceptó que Reino Unido abandone la unión aduanera con un régimen dual para Irlanda del Norte, pero Londres aceptó la frontera aduanera en el mar de Irlanda. Irlanda del Norte cumpliría ciertas normas del mercado único europeo, pero seguirá formando parte del territorio aduanero del Reino Unido, que realizará los controles aduaneros, evitando una frontera física en la República de Irlanda, para respetar los acuerdos de Viernes Santo. Con los controles de bienes, se resuelve la cuestión de las tarifas aduaneras, pues Irlanda del Norte será al mismo tiempo parte del mercado único comunitario y del territorio del Reino Unido, beneficiándose de los futuros acuerdos comerciales que cierre el país tras su salida.

En la Cámara de los Comunes, la aprobación del acuerdo requiere del voto favorable de 320 de los 650 diputados, una meta difícil para Johnson, aunque cuente con el sí de los euroescépticos de su partido. Además, necesita a los 35 diputados independientes y a los mencionados del DUP de Irlanda del Norte. La oposición no apoyará, el líder laborista, Jeremy Corbyn considera el acuerdo de Johnson es peor que el de Theresa May y teme que el nuevo pacto ponga en peligro derechos y garantías de los ciudadanos y perjuicios en servicios básicos como el de salud, y sea más abierto a la intervención de empresas privadas de Estados Unidos.

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