Vergüenza

La jornada 14 de la Liga MX le dio notoriedad al fútbol mexicano a nivel mundial, desgraciadamente, por temas ajenos a lo estrictamente deportivo.

Se ha hablado muchísimo de las circunstancias lamentables que hoy viven los jugadores de Tiburones Rojos y Carlos Salcido, con un contundente mensaje en conferencia de prensa, también puso en el reflector la situación más apremiante para las jugadoras del plantel femenil.

Con ellas hay que ser aún más solidarios, tomando en cuenta que sus salarios son muy bajos, lejos de ayudarles a vivir de su labor como futbolistas las obligan a tener una actividad adicional para salir adelante en el día a día, aún falta mucho camino para que el fútbol femenil sea rentable, pero sin duda la solidaridad les vendría muy bien y en eso no se debe escatimar, o habrá que cuestionarnos si hacemos bien en referirnos a la industria como “la familia del fútbol”.

Ese valor, la solidaridad, fue el tema de la jornada; primero porque Tigres fue tema mundial al mostrarse poco solidario con sus colegas jarochos; el que Tigres anotara dos goles cuando los Tiburones no hacían por la pelota, fue duramente criticado al atentar contra el espíritu deportivo, pero no hay que dejar de señalar la mala comunicación de los jugadores locales para protestar, un reflejo de la desunión en el gremio de futbolistas en México; de poco sirven las campañas en medios de comunicación, las fotos en redes sociales y los hashtags bien intencionados, si al momento de mostrar coherencia con estos esfuerzos, las acciones no están a la altura de la crisis. Independientemente de si los jugadores locales se equivocaron en las formas de su protesta, en cuestionar si faltaron al respeto a la afición que pagó una entrada, la opinión pública coincidió en que la actitud de los jugadores de Tigres fue vergonzosa.

Nadie imaginaba que esa vergüenza se quedaría corta; algunos sí podíamos anticipar el riesgo del enfrentamiento que vimos en el estadio Alfonso Lastras de San Luis Potosí, con los antecedentes violentos entre ambas aficiones y el historial de los de Querétaro. Y digo que nadie podía anticipar que la vergüenza de Tigres se quedaría corta, porque muchos asumimos que tanto Atlético de San Luis como la Liga MX tomarían medidas para evitar enfrentamientos en las gradas y en los alrededores del estadio.

Para atacar los problemas de fondo de poco sirve señalar a Tigres, la LigaMX debería garantizar que no se den las circunstancias para llegar a lo que se llegó en Veracruz, si quiere crecer como liga al menos en cuanto a percepción se refiere. De lo violencia en San Luis, hay que recordar que hace poco más de un año también lo vivimos en el clásico regio 117 y las campañas sin acciones puntuales, de poco o nada sirven. Vale la pena que cada aficionado aporte su grano de arena entendiendo que violencia y deporte son incompatibles y que desde ya no fortalezcamos a los criminales que se hacen llamar grupos de animación. Todos pueden sumar a quitarnos la vergüenza.

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