Chiapas es donde más se consume Coca-Cola en el mundo: Conacyt

Chiapas es la región del mundo donde más se consume Coca-Cola. En promedio, cada persona de la entidad bebe 821.25 litros por año, reporta un estudio del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y la Frontera Sur (CIMSUR). Esta situación se relaciona con la alta prevalencia de diabetes mellitus en la región, que en la última década ha sido la principal causa de muerte.

La información proviene de la investigación realizada por Jaime Page Pliego, doctor en antropología por el CIMSUR, la cual revela que el aumento del consumo de refrescos en la región sur del país fue ocasionado, en parte, por una modificación de la vida social y religiosa de sus habitantes.

Debido a los efectos nocivos que el consumo excesivo de alcohol provocó en la comunidad, los líderes religiosos tradicionales comenzaron a sustituir el aguardiente de caña (pox) por refrescos, estableciendo concesiones con la Compañía Coca-Cola o PepsiCo que estaban incursionando en los mercados indígenas durante la década de 1980, así lo explica June Nash en el artículo publicado en Cultural Anthropology en 2008.

Chiapas ocupa primer lugar nacional en cáncer digestivo

Alcalde es arrastrado por no cumplirle a la gente en Chiapas

Los datos de campo recabados en el estudio de Page Pliego coinciden con los de Nash respecto a este cambio. Durante sus prácticas rituales los j-iloletik (en tsotsil), que significa quienes pueden ver y escuchar, utilizaban el olor dulce del pox como elemento importante para “nutrir” a sus deidades. Hoy en día el pox es utilizado exclusivamente para confundir al demonio, mientras que el refresco se incorporó como “nutrimento de la deidad celestial” y se ha convertido en uno de los elementos centrales de los rituales u ofrendas llevadas a cabo por la población tzotzil en el templo de San Juan Chamula.

Otras de las razones de la prevalencia del consumo de las bebidas carbonatadas y azucaradas, relata el artículo publicado en la Revista Medicina Social en 2019, son: una laxa legislación hacia las empresas refresqueras, campañas de mercadotecnia en lenguas locales y la poca accesibilidad de agua potable de calidad y en cantidad suficiente para los habitantes.

Síguenos en:

Twitter

Facebook

Instagram

Suscríbete a nuestras newsletters aquí