SEXO, PUDOR Y LÁGRIMAS: 20 años de su estreno


⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Por: Mario E. Durán/Cinéfilos

Qué rápido pasa el tiempo y es algo de lo que uno no se percata. Pareciera que fue ayer, cuando en septiembre de 1999, tenía la intención de ver la cinta que marcaría el inicio del denominado Nuevo Cine Mexicano, la película escrita y dirigida por Antonio Serrano en la cual actuaban Demián Bichir, Cecilia Suárez, Susana Zabaleta, Víctor Huggo Martin, Mónica Dionne y Jorge Salinas, aquella que por culpa de tener 16 años no me fue permitida la entrada a la sala de cine pese a la insistencia que le hiciera a mi mamá, la cual accedió a llevarme por medio de una mentira piadosa cuando me cuestionó insistentemente si no se trataba de una película para adultos. El intento se hizo pero no pasé el filtro del recién inaugurado Cinépolis Plaza Americas en Veracruz, por lo que decepcionado, me esperé a que saliera en formato casero para poder ver la que hasta hoy en día, 20 años después, sigue siendo de mis favoritas; igual y en su momento no hubiera entendido muchos de lo temas que aquí aborda, que ahora de adulto he vivido e igual tratado de comprender, pero con esto constato que el tiempo no ha pasado en vano por este filme, demostrándome que existen trabajos mexicanos bien hechos y de los que uno se lleva frases que te acompañan en el andar de tu vida.

Con la excelente música creada e interpretada por Aleks Syntek (de un soundtrack que tengo grato recuerdo al regalármelo mi papá dos semanas antes de su estreno en cines como obsequio de cumpleaños y que hasta hoy en día conservo), me hace ver la importancia de esos personajes con los que nos podemos identificar, todos dentro de un marco de infidelidades y sus consecuencias, separaciones y reconciliaciones, promiscuidad y continencia, deseos y rechazos; pero sobre todo, la búsqueda desesperada del amor entre 6 jóvenes, 3 chicas y 3 chicos, en dos apartamentos en el corazón de Ciudad de México. Los hombres terminan en un piso y las mujeres en el otro, y desde ellos, se espían mutuamente para entender algo que es complicado dentro de una relación: Cuando amas de verdad no busques cambiar a la persona, ámala tal cual es y no la dejes ir, porque es ahí donde está tu hogar y difícilmente lo podrás volver a encontrar; lado contrario, cuando estás en una relación que no da para más, es mejor extender los brazos, darte propia seguridad y simplemente volar.

Como seres humanos cometemos una gran cantidad de errores, deseosos de ser comprendidos y queridos, anhelando la identificación total con esa persona que está a nuestro lado que también es un mundo muy distinto al nuestro, pero ahí, están esos hombres y mujeres que dan inicio a una cadena de problemas por culpa del silencio, del miedo a mostrarse tal cual son, ante lo insatisfechos en la cama y ante la desesperación por no olvidar el pasado, pasando por el poco cariño personal de algunos, el poder machista y la debilidad femenina, que aquí gira por completo para demostrar que las mujeres son más inteligentes que los hombres, que el trabajo en equipo resulta mejor cuando se trata de apoyar, que los hombres deben dejar de un lado su rudeza para dar paso a los sentimientos y que las mujeres no se deben dejar mangonear por ellos.

Ver esta película 20 años después en una sala de cine fue una de las satisfacciones más grandes que un Cinéfilo puede tener, ya que para aquellos que no tuvimos la oportunidad e disfrutarla así, es gracias a la Fiesta del Cine Mexicano del 2019 que regresó por un solo día, y escuchar “a veces no pienso, me vuelvo tan frío y no estoy, a veces me ausento de mis sentimientos, y luego sonrío, recuerdo y me aferro a vivir, y a veces quisiera matar por tu amor, tan solo por un momento”, esa canción que resultara todo un éxito comercial, es verdaderamente nostálgico y emocionante.

Qué es el amor, qué queremos de él, lo hemos sentido o no, qué será lo que en realidad necesitamos para sentirnos plenos, es correcta la eterna lucha entre hombres y mujeres y en especial, qué tanto nos queremos y nos respetamos, serán cuestiones que siempre nos acompañarán en la vida, pero aquí como siempre se dejó en claro el que algunas cosas “solo duran unos instantes y luego se van”, y aunque cada quien tenga un concepto distinto de lo que represente el sexo, pudor y lágrimas, sabemos que necesitamos como humanos del sexo de la forma en que nuestro cuerpo lo sienta correcto, porque nunca podremos dejar de tener pudor, y las lágrimas son necesarias para volver a respirar cuando todo va mal, ellas, más que cualquier placer sexual, nos ayudan a volver a tomar el rumbo, y a veces, nos permiten volver a comenzar.

Para más noticias y reseñas en CinéfilosMD