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Por: Mario E. Durán/Cinéfilos
La magia de la música es la que nos permite tener una mejor vida, es aquella que nos impulsa a andar a tal grado de sentirnos dichosos por la oportunidad de tener un gusto en especial por alguien, sean solistas o grupos, porque nos acompañan durante todo el día, siendo de aquellos que entonas a todo pulmón sus melodías, llorando con las canciones que consideras sentimentales y que te traen recuerdos, o bien bailando y brindando con aquellas piezas movidas. Pero ahora, ¿te imaginas un mundo sin la música de tu artista favorito?
En el andar de la vida se nos ha permitido descubrir a una gran cantidad de músicos que gracias a su talento, algunos han trascendido y otros se han quedado en el camino, pero sin duda una de las agrupaciones que marcó a toda una generación y que hasta hoy en día permanece en el corazón de sus fans de todas las edades, es ese cuarteto de Liverpool que hizo historia, The Beatles, los dueños de las canciones más mágicas que te puedas imaginar, aquellos que se convirtieron en todo un movimiento lleno de amor que con el paso del tiempo, por diversas circunstancias, se disolvió, entre ello viviendo una experiencia de dolor que hoy en día nos hace cuestionarnos algo importante: Cada integrante ha sido único y talentoso, Paul McCartney, George Harrison, Ringo Starr y John Lennon, pero, ¿se imaginan si este último aun viviera?

Ayer todo el mundo conocía a Los Beatles. Hoy Jack (Himesh Patel) es el único que recuerda sus canciones. Este músico que malvive en una pequeña localidad costera de Inglaterra, se ha resignado a renunciar a sus sueños. Pero tras un misterioso apagón en todo el mundo, se despierta en una línea de tiempo alternativa donde nunca existieron Los Beatles. Entonces será su oportunidad de hacerse inmensamente famoso al ritmo de las míticas canciones del cuarteto de Liverpool, eso sí, se arriesgará a perder a Ellie (Lily James), su musa y el amor de su vida.
Este golpe emocional y musical de nombre “Yesterday” que dirige Danny Boyle (fan total de la agrupación) y que cuenta con un guión de Richard Curtis, es disfrutable desde todos los puntos de donde la quieras ver; primero que nada por partir de una idea que se respira totalmente original, invitándonos a cuestionarnos a nosotros mismos por el gran amor que tenemos por las canciones de The Beatles y el solo hecho de imaginarnos que estas no existan sería sin duda una falta enorme por la necesidad de sus letras y sonidos; si a esto le sumamos a un protagonista totalmente entrañable, interpretado por un excelente Himesh Patel (y quien desde su audición demostró su sentimiento hacia esas canciones que aquí él mismo interpreta), fue su pase de entrada en esta aventura al cautivar al director; quien también invita a Lily James para interpretar al amor y primer manager del artista en ascenso, además de Kate McKinnon, como la nueva manager en potencia con pensamientos a nivel mundial, y el propio cantante y compositor británico Ed Sheeran, quien hace un buen desempeño en el papel que inicialmente le fue ofrecido al líder de Coldplay Chris Martin, pero este, por problemas de agenda, no pudo concretar.

Escuchar el acento inglés, ir de canción en canción, presentarnos varias escenas que se quedan en nosotros y tener sentimiento en este trabajo, es lo que nos hace agradecer a Boyle su eterno fanatismo, dándonos aquí una especie de homenaje, más al momento de tener una de las escenas más bellas que los fans de Lennon podrían esperar y que llega de forma sorpresiva y nos hace perder la respiración (llega en el momento indicado, nos deja un fuerte abrazo en el corazón y nos hace saber que aunque uno de los grandes ya no está con nosotros, su legado siempre vivirá); dando también ese elemento ideal en toda cinta con tintes de comedia romántica, con una química perfecta entre sus protagonistas, en especial Patel y James, él un artista frustrado que no ha logrado éxito, aun con el sentimiento total que entrega a lo que hace y ahora temeroso ante el éxito; y ella, fiel enamorada de un joven que la cautivó desde el momento en que lo escuchó interpretar en el colegio “Wonderwall” de Oasis; y es que aquí, en este universo en el que algunas cosas no existen, también está la falta de la Coca Cola, del cigarrillo y aunque usted no lo crea, del mundo de Harry Potter.
Vivimos junto al protagonista esta emocionante lluvia musical que nos hace salir de la sala con excelente humor, porque si bien su historia prácticamente es de amor, tiene la moraleja de la importancia de siempre decir la verdad, más que para el mundo, para nosotros mismos, siendo una feel good movie” que tiene los elementos perfectos en una narración disparatada y arriesgada con piezas icónicas.
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