Crítica: IT: CAPÍTULO DOS


⭐️⭐️⭐️⭐️
Por: Mario E. Durán/Cinéfilos

No puedo negar que de niño tenia prohibido ver películas terror, por tal motivo la curiosidad mató al gato y de grande se convirtió en mi género favorito. Con eso se desarrolló primeramente un horrible temor con solo ver la portada de las películas en el videoclub, vaya, no podía ni durar observando por mucho tiempo títulos como “El Resplandor”, “Carrie” y en especial “Eso”, payaso que llegó para aterrar mi infancia y adolescencia, ya que si bien solo vi la primera parte de esa cinta que salió directo para TV, basada en el libro del gran Stephen King, fue hasta mis 25 años que pude concluirla para darme cuenta que no era tan tétrica como imaginaba, ya que con solo cerrar los ojos me imaginaba ese ser de cara blanca y cabello rojo esponjado que aterraba a los niños de un poblado, y por quienes regresa para capturar y torturar años después.

Cuando se habló de una nueva versión de esta película (porque las ideas originales están en carestía en Hollywood), se aclaró que se apegarían más a la historia original; mi opinión automática fue un rotundo “no lo acepto”, ya que historias y trabajos como estos que con los años se convirtieron de culto, son tan emblemáticos que difícilmente pueden ser buen recibidos por los fanáticos de corazón, pero con el pretexto de presentar a las nuevas generaciones, es como 2017 marcó el regreso de este personaje ahora en la piel de Bill Skarsgård y vamos a ser sinceros: la nueva caracterización está muy lejos de causar miedo (porque hoy en día un payaso ya no representa nada para los chicos actuales), así que tendríamos que buscar un algo que nos permitiera sentir que estábamos viendo algo digno de reconocer y eso llegó con el casting infantil que hoy, en 2019, nos trae también un casting más que perfecto en “IT:Capítulo Dos”, donde regresan al misterioso pueblo de Derry, en el que un malvado payaso llamado Pennywise vuelve 27 años después para atormentar a los ya adultos miembros del Club de los Perdedores, que ahora están más alejados unos de otros.

Si bien la segunda cinta tiene una duración de casi tres horas, esta en ningún momento se siente cansada, gracias a la química que existe entre los protagonistas adultos que además buscaron tener una familiaridad enorme con los infantes, quienes también hacen acto de presencia por medio de flashbacks que aquí son el atractivo principal, ya que el juego de cámaras y la conexión entre escena y escena se destaca y hace más atractiva la historia.
Existen algunos problemas de secuencia muy marcados y además la película carece de terror, puesto que las apariciones del payaso desbordan la carcajada del público en lugar de generar algún brinco salvo por dos escenas, pero ayuda el impactante diseño visual de los dientes del payaso que ahora, sin escatimar, presenta baños de sangre y violencia al matar a algún niño.

La cinta no es mala, por no llega a ser tan excelente como pareciera, ya que aquí ocurre algo y es que peca de ser demasiado sentimental y eso fue algo que me tomó por sorpresa, ya que de por si la primera parte estuvo bañada de nostalgia por el club de los perdedores y aquí nuevamente retoma todo para vivir junto a ellos su miedo y ese temor al pasado, situación que a lo mejor para algunos puede ser decepcionante porque si, hay lágrima garantizada al final.

Amén de que no debería existir la escena inicial que en lo personal resulta una falta de respeto por lo explicita y desagradable que resulta la expresión de homofobia (ya existe hoy en día demsida violencia en ese sentido como para verlo retratado en una película de alcance mundial), puedo decir que para mi “IT”, ambas partes, cumplieron, porque aquí se tiene muy presente que para poder continuar en esta vida, debes vencer a capa y espada todos tus miedos…

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