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Por: Mario E. Durán/Cinéfilos
Angry Birds es una serie de videojuegos creada en 2009 por la empresa finlandesa Rovio Entertainment Corporation, juego que se adaptó a dispositivos de pantalla táctil, como los basados en Maemo, iOS, Symbian, Java y Android; Peter Vesterbacka y Jere Erkko son las mentes maestras detrás de esto, y como era de esperarse, tenían que llegar también a la pantalla grande.
Bien de dice que segundas partes nunca son buenas, más que nada porque sentimos que surgen a fuerza para explotar una historia que finalmente se convierte en franquicia, pero ¡ALTO!, con esa idea llegué a la sala de cine en su fecha de estreno para ver la segunda parte de unos pájaros peculiares que fueron todo un trancazo desde sus inicios y con la llegada de su primera película en 2016 lograron tener éxito.

Me refiero a “Angry Birds 2”, la cual para mi punto de vista me hizo reír más que la original y a esto le sumamos el carisma de sus personajes a quienes se suman nuevos que son totalmente divertidos. Aquí vuelven a la carga Red, el pájaro de color rojo con problemas de mal genio y autoestima, y sus amigos Chuck, el pájaro amarillo hiperactivo y que desespera a más de uno, y Bomb, el pájaro negro muy volátil y demasiado buen ser. En esta segunda parte, los pájaros protagonistas y los intrigantes cerdos de color verde llevarán su conflicto a un nuevo nivel (porque la batalla divertida entre ellos continúa desde que amanece hasta que anochece), y es que aparecerá una nueva y malvada villana: Zeta, un pájaro que vive en una isla helada. Cuando Zeta lance una bola de hielo sobre la isla en la que se encuentran Red y compañía, nuestros protagonistas tendrán que hacer frente a esta nueva amenaza por lo que lucharan para no perder su hogar que tanto trabajo les ha costado cuidar.
Son varios los temas que podemos encontrar dentro de la historia, a la que se le agradece que desde los primeros minutos comience con la diversión y no solamente para chicos, porque los pequeños de la casa sin duda estarán entretenidos, sino que los adultos también la recibirán con gusto cortesía algunos chistes en doble sentido.
En cuanto a la animación es impecable y el carisma de los originales continua tan fresco que nos acordamos con cariño de ellos, ahora siendo acompañados por nuevas caras que se amoldan perfecto para tener una agradable sorpresa, ya que algo es oficial, supera a su primera parte.

Tenemos varias secuencias en donde los pájaros y cerdos adultos hacen lo suyo para tratar de solucionar un conflicto de amor entre dos personajes del pasado, pero a esto sumamos las divertidísimas vivencias por parte de las aves bebés, a quienes se les unen los cerditos bebés, quienes viven momentos tan disparatados todo por el afán de una de las aves pequeñas cuidar a sus hermanitas que están por nacer (y terrible error que vivirán, lo cual veremos en la escena post créditos).
En lo personal eran muy pocas las esperanzas que tenía de esta segunda parte, pero en verdad es una digna continuación ideal para toda la familia, abordando temas como bullying, depresión, soledad, amor, trabajo en equipo, confianza en uno mismo y, sobre todo, amistad, aderezado con piezas musicales de antaño que los adultos agradecerán y guiños a manera de homenaje/burla a escenas clásicas de filmes que han hecho historia.
Si bien la primera parte se sentía plana, aquí el colorido y su historia son atractivos, dándole calor totalmente a la diversión con un ritmo lleno de acción, por lo que la carcajada está garantizada.
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