Shakespeare, Mao y los pájaros

Así fue como sucedió con un incansable lector de Shakespeare quién junto a otros estudiosos del gran escritor inglés, resaltaban hasta el mínimo detalle, a Eugene Schieffelin, miembro de la sociedad zoológica de Nueva York, se le ocurrió una brillante idea.

El acaudalado empresario de la industria farmacéutica se le ocurrió traer a Nueva York las 60 especies de las que habla Shakespeare a lo largo de sus obras, este hombre pertenecía a la “Sociedad de Aclimatación”, su idea la puso en marcha, importaron varias especies de aves de Europa entre ellas la alondra, el pardillo y otros tantos, estas especies no se aclimataron al ambiente del norte de los Estados Unidos y pasado un tiempo se extinguieron.

No cejó en su empeño Shieffelin y la mañana del 6 de marzo de 1890 llegó al Central Park con sus ayudantes cargando varias jaulas y dejaron en libertad, en su nuevo habitad a 60 estorninos europeos, un año después soltó 40 más, al parecer las inclemencias del tiempo acabaron con más de la mitad, los treinta sobrevivientes se refugiaron en los aleros del Museo de Historia Natural, su fortaleza los hizo aclimatarse y para 1950 ya había estorninos en todo el territorio norteamericano, en Canadá y el norte de México.

El resultado es que ahora esas grandes parvadas de cientos de miles, con movimientos espectaculares, arrasan con las cosechas de trigo y de papa, devoran cualquier grano cultivado, su agresividad ahuyenta a otras especies de aves, propagan enfermedades como la salmonelosis, una bandada de ellos en 1960 en Boston, chocó con un avión que despegaba, dañaron los motores con trágicas consecuencias, fallecieron más de 70 personas, Shieffelin nunca imaginó la catástrofe que causaría su romántica propuesta de soltar esas aves en otro habitad.

El caso de Mao Tse Tung resultó ser el caso contrario con las consecuencias previsibles, decidió llevar a cabo una campaña por todo el país, su intensión, erradicar las plagas que azotaban a la población, como la malaria, cólera y otras enfermedades infecciosas, consiguió disminuir drásticamente estos males, repercutiendo positivamente en mejoras en la salud de los habitantes, acabó con los molestos mosquitos que propagaban la malaria, las ratas que difundían varias enfermedades, pero su incapacidad para comprender lo complejo de los ecosistemas, lo llevó a provocar fallas en el equilibrio ecológico, al incorporar el exterminio de las moscas y los gorriones, de estos últimos decía que eran una plaga, se comían el grano, hacían cuentas y razonaban, un solo gorrión se comería 4.5 kilogramos de granos al año, en sus cálculos decían que un millón de gorriones eliminados le darían alimento a setenta mil personas. Inició su campaña en 1958, se incorporó la población entera, niños jóvenes y adultos, todos decían que esos pájaros eran “los animales públicos del capitalismo” ( no se a quien me recuerda), se dice que en el primer día murieron unos 200 mil, la aplastante turba venció a los pequeños voladores, exterminaron 1000 millones de gorriones, eso dejó en libertad a las langostas, esas plagas de saltamontes no tenían ya su depredador natural y en oleadas inmensas acabaron con las cosechas en 1959 a 1962 en donde las cifras indican que murieron por la hambruna entre 15 a 30 millones de chinos debido a ese factor aunado a la revolución agrícola.
Las repercusiones por una mala planeación en el ecosistema tienen sus consecuencias ¿Usted qué opina?

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Miembro de la Red Veracruzana de Comunicadores. (REVECO)

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