En la opinión de buena fuente…

LOS CARNICEROS
La orden de aprehensión contra el exfiscal yunista Jorge Winckler Ortiz y colaboradores como el exfiscal anticorrupción, Marcos Even Torres Zamudio, muestra fielmente la certeza de la lapidaria sentencia “Los carniceros de hoy…serán las reses del mañana”.
Apenas poco más de dos semanas atrás, Winckler y compañía eran algo así como el poder, la arrogancia y la soberbia personificadas.

Envuelto en el espejismo de pretender ejercer un “poder autónomo” desde la Fiscalía General del Estado, se le olvidó también el sabio adagio que habla del riesgo de “ponerse con Sansón a las patadas”.

Porque no solo retó al endeble gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, sino que osó enfrentarse al poderosísimo gobierno de López Obrador, cuya estrategia, está visto, es el avasallamiento del contrincante.

Especialmente cuando el enemigo -Amlo los llama adversarios- es el más acérrimo, el de más afrentas, contra el que guarda el mayor encono: el exgobernador Miguel Angel Yunes Linares, quien creyó poder dejar sembrado a su fiscal para la protección de sus espaldas, en una especie de dique de contención frente a las denuncias que se han interpuesto por múltiples irregularidades en su administración.

La sorpresiva remoción del fiscal y la recientemente girada orden de aprehensión por el delito de “privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro”, aplica a pie juntillas la validez de la advertencia de que los carniceros se convertirán después en reses que serán destazadas, una expresión que encierra los resquemores que se dan en la vida política y demuestra cómo las venganzas de los que ayer estuvieron sojuzgados, pero que después la diosa fortuna los instala en posiciones de ejercicio de poder, no pierden tiempo en cobrarles las afrentas a sus antagónicos.

Winckler y sus subalternos se convirtieron muy pronto en las reses, y se han escondido con amparos bajo el brazo para tratar de salvar la acción de la justicia.

Su otrora protector no ha dicho nada desde la remoción. Durante la elección interna del PAN hace 15 días para renovar dirigencia estatal Yunes Linares rechazó abordar el tema con los periodistas, pero anunció que sería un asunto que abordaría más adelante.
El gobernador Cuitláhuac García expresó días atrás que ciertamente la Fiscalía General de la República ya investiga a Miguel Angel Yunes y dejó entrever la posibilidad de que haya emprendido la fuga.

Entrón, listo siempre al enfrentamiento, extraña el silencio del exgobernador ante esta embestida de los gobiernos morenitas contra el yunismo.
Versiones indican que ha entendido la seriedad y el riesgo de lo que tiene enfrente, la posibilidad real de ser llamado a cuentas por un régimen que ha demostrado estar dispuesto a aprovechar el mínimo resquicio de la ley para aplicarla a su modo. Ahí están los casos del abogado Juan Collado y Rosario Robles en el plano federal y el del exfiscal en el estatal.

Hasta el exgobernador Javier Duarte, quien con todo y su reclusión se nota que tiene información de primera mano, dado su visible acercamiento a la 4T para salvar su caso, desde la cuenta de twitter que le manejan sus allegados en el exterior posteó en referencia a las órdenes de aprehensión: “…….se cosecha lo que se siembra y esto es el principio de lo que seguramente será una buen zafra.# Karma Ni Perdón ni Olvido”.

Los hechos del fin de semana muestran una evidente estrategia del morenismo que hoy gobierna el estado y el país, por borrar de Veracruz una corriente política que buscó apoderarse, sin éxito, de la entidad.

Uno de los últimos resquicios del Yunismo está en el Tribunal Superior de Justicia del Estado en la figura de su presidente Edel Alvarez Peña que busca reelegirse.

En su intención de permanecer al frente del Tribunal, el magistrado Alvarez Peña ha buscado acercamientos con la administración estatal, en una pretendida imagen de alejamiento o traición a quien lo encumbró.

¿Le habrán creído?
Pronto se verá.
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