Elogio a la verdad

Como siempre, abundan los comentarios relacionados alrededor de nuestra Independencia y los gritos que se dieron en su noche

Por: Irene Ortega Valdivia

El usar éste apelativo ayer, hoy y siempre requiere de tres elementos básicos: historia, conocimiento y respeto, para dejar de un lado el panegírico.

Como siempre, abundan los comentarios relacionados alrededor de nuestra Independencia y los gritos que se dieron en su noche. Sin embargo, la historia no miente y las comparaciones que se escuchan resultan casi similares: Que si Morelos fue fusilado, Madero asesinado, la cabeza de Hidalgo colgada en la Alhóndiga de Granaditas, sí; pero sus ideales no pudieron ser aplicados porque el emblema de su lucha fue la fuerza de la razón.
Así como ellos, también cayeron los emperadores Romanos. los zares de Rusia, Napoleón, Hitler, el Sha de Irán y otros monarcas poderosos que pretendieron perpetuarse en el poder por la fuerza, pero sus imperios conquistados y sometidos se derrumbaron estrepitosamente. Fueron abatidos y demolidos por algo más fuerte que el poderío de la razón, la unión y los gritos del pueblo.

Pero todo esto viene a colación porque a pesar de los comentarios negativos (unos ciertos) de nuestro Veracruz, volvimos a celebrar un aniversario más del México independiente llenándonos de gozo como cada año.

Si Bien es cierto que el sentirse Mexicano no debe ser algo propio ni único de ésta época, si hay que aceptar que en éste mes se manifiesta en nosotros un espíritu más ferviente del que continuamente podemos demostrar.

Por lo mismo, todos los ignorantes de la historia deberán valorar a aquellos a aquellos héroes que a través del tiempo lucharon para darnos la libertad tan anhelada de SER y SENTIRNOS MEXICANOS, y tener presente que el nuestro es un país lleno de gente con valor y decidida a luchar por grandes ideales y que gran parte de lo que ahora somos como nación se lo debemos a aquellos quienes sacrificaron todo por lo que mas amaban: la Patria y el deseo de ser libres.

Y hoy, al ver nuestra Ciudad-Puerto llena de visitantes, automáticamente se borran todos los mal decires de ésta geografía que nació para ser pintada y un pueblo que hace bailar hasta la naturaleza misma.

Siendo también la puerta por la que entró un idioma, una forma de ver la vida; una filosofía que, al entrelazarse con la surgida en Mesoamérica, dió como resultado el Mestizaje, no entendido como mero concepto de raza, sino extendido a lo que es el México de nuestro días.

Señores gobernantes, no olvidemos pues, que es más lo que nos une que lo que nos separa. Debemos todos procurar un Veracruz unido no dividido. Necesitamos y merecemos vivir en una sociedad solidaria, mas inteligente, más justa y más humana.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.