Las estrategias de mercadotecnia de Uber

En forma acelerada Uber conquista al mundo, con métodos nada ortodoxos y
hasta ilegales, arriesgando la integridad física de sus conductores, pero
demostrando que los esquemas legales no están no coinciden con lo que
necesita el mercado. En ninguna ciudad de mundo a Uber le ha sido fácil
instalarse por la resistencia de los taxistas y menos en América Latina,
donde la ausencia de leyes que reglamenten su actividad es enorme. Pero Uber
insiste en la estrategia de avanzar aún sin permisos legales, por lo que
mientras negocia con los gobiernos, lanza acciones de mercadotecnia que
enfurecen a los taxistas.

Una de estas estrategias es patrocinar eventos importantes para las ciudades
en la que quiere desembarcar, todo para disminuir la resistencia de los
taxistas, que ven cómo el gigante de los traslados llega para quitarles la
cuota de mercado que los gobiernos le asignaron, apostando a que a que poco
a poco cesen las movilizaciones de agrupaciones de taxistas en contra de su
desembarco.

Existen duras disputas que esperan resoluciones gubernamentales o fallos
judiciales, pero mientras eso ocurre ya podría escribirse un nuevo capítulo
en los libros de mercadotecnia dedicado a la insistencia de Uber por romper
esquemas obsoletos, mientras suma millones de satisfechas personas
transportadas en todo el mundo, mientras sigue desafiando a las autoridades,
y a los propio taxistas, con el simple expediente de enfrentar a ambos
bandos con ciudadanos que cuentan con un vehículo propio, que están
dispuestos a dar un buen servicio, y que carecen de oportunidades de empleo
“legal”, simplemente porque las leyes están reñidas con la realidad.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.