Al Margen del Café

La falsa creencia de la motivación

Continuamente delegamos a la motivación el éxito o la culpa de muchos de nuestros proyectos profesionales y personales. Le cargamos con la responsabilidad y ello nos causa confusión, frustración sobre cómo tener actividades exitosas y en ocasiones nos lleva a pensar si realmente somos buenos en lo que queremos lograr. Esto se debe principalmente a que controlar el nivel de motivación es sumamente complicado ya que no existe algo que en específico que logre elevar su nivel, cuantas veces no tenemos algo que nos motiva y de repente eso ya no nos causa nada. La motivación por sí sola requiere un muy alto nivel de energía que condiciones fisiológicas se den de tal manera que le permita a nuestro cuerpo llegar a esa intensidad requerida. Llegamos a confiar tanto en la motivación que creemos que sin ella no lograremos nada.

No digo que no sea importante estar motivado, lo es, sin embargo considero otros factores más importantes que si determinan el éxito o no de nuestras actividades. Por ejemplo, ir al gimnasio. Si esperamos a siempre estar motivados de manera diaria para ir gimnasio, la probabilidad de fracaso es sumamente alta. Los primeros días puede ser una motivación muy alta derivado de una nueva experiencia pero a medida que pasen los días necesitaremos de algo más. Es aquí donde entran conceptos como: voluntad y hábito. Si logramos crear un hábito de aquello en lo que deseamos hacer, agregamos voluntad y motivación es muy probable que alcancemos nuestros objetivos. ¿Pero qué es la voluntad y el hábito? La voluntad la podemos entender como un proceso mental en el cual aceptamos que debemos realizar una acción. Es aquí donde negociamos con la persona más complicada: nosotros mismos. Negociamos de tal forma que debemos justificarnos el por qué vamos a hacerlo, que nos va dar de beneficio y que requiere de nosotros. En este proceso mental analizamos todo, desde pros, contras, argumentos basados en bibliografías, algunos otros basados en comentarios, basados en lo que vemos en redes sociales (fotografías, frases, historias) y después de convencerte, has creado voluntad.

Una vez que la voluntad existe, la constante repetición de la actividad deseada a través de la voluntad con un toque de motivación crea el hábito.  Y aquí sí, mientras haya voluntad y realices la acción una tras otra, el hábito se creara. No es una cuestión de creer o no. Una acción repetida, buscando un fin el cual fue justificado en la voluntad creara en ti una rutina que te ayudará a lograr tus objetivos.

Siempre que busco introducir algo nuevo en mi vida inicio con la motivación pero sé que esta no es eterna y trato de enfocarme en el hábito. Tengo más de 14 mascotas las cuales alimento diario y atiendo diario, no siempre estoy motivada para hacerlo pero mi voluntad a través del proceso mental de todo lo que me dejan y me han enseñado cada una de mis mascotas me han creado un hábito que no puedo dejar de hacer diario. No te compliques pensando que la motivación es lo único, es importante pero es parte de un todo.

Katya Ortiz

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