El mundo se prepara para la recesión

Caen las Bolsas y los bonos anticipan una crisis como en 2008

Se ha generalizado el temor a una recesión global y los mejores indicadores son las recurrentes caídas de las bolsas de valores en todo el mundo, la baja en los precios del petróleo, el aumento en la onza de oro y una baja considerable en los bonos estadounidenses a largo plazo, provocando la conocida “inversión de la curva de tipos”, que anticipa la llegada de una recesión. Esto no se producía desde 2007, cuando advirtió la crisis financiera global que comenzó poco después.
En el Reino Unido también se ha invertido la curva de tipos (del cruce entre los bonos de dos y diez años), aunque brevemente, lo que no sucedía tampoco desde 2008. El bono alemán a diez años (bund), referencia en el mercado de renta fija, situó su tasa en el -0,637%.

El pánico generalizado se debe a malos datos macro recién conocidos en distintos lugares del planeta. La producción industrial de China creció en julio en su menor ritmo en más de 17 años, Alemania publicó que su producto interior bruto (PIB) del segundo trimestre: se contrajo un 0,1% en el segundo trimestre del año, abriendo la posibilidad a una recesión, el PIB de la zona euro creció a la mitad entre abril y junio debido al lastre de la economía alemana, con una tasa mensual del 0,4%., la tasa de inflación de Reino Unido en julio superó el 2% interanual, el objetivo del Banco de Inglaterra, y en Francia, el índice de precios de consumo (IPC) en ese periodo se ralentizó al 1,1%, con una tasa de paro que cayó al 8,5% en el segundo trimestre, su nivel más bajo desde 2009.

Todo eso explica que el miedo a una recesión global llegue a su máximo nivel desde hace ocho años, acrecentado por la última escalada de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la amenaza de un Brexit sin acuerdo y la presión del mercado para que los principales bancos centrales vuelvan al redil de las políticas monetarias expansivas y la Reserva Federal siga rebajando los tipos de interés.

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