Boda de Gabriela Malpica y Cole Walker

Los novios Cole Walker y Gabriela Malpica Blanco. Foto: Carlo Trejo/El Dictamen

Gabriela Malpica, Cole Walker y todas sus amistades engalanaron el Salón “Costa de Oro” del hotel “Grande Fiesta American” debido a que decidieron unir sus almas en sagrado matrimonio, como el novio y su familia son estadounidenses, cada palabra emitida por el Maestro de Ceremonias: José Luis Rogel Montalvo, fue traducida al inglés para la comprensión de todos los presentes.

En medio del vals: Cole Walker junto a su hermana Clerck Walker. Foto: Carlo Trejo/El Dictamen

A las 9 y cuarto empezó el vals donde la novia se reencontró con sus familiares quienes la vieron creer luego de tantos años, fue normal que la nostalgia que provocó ver como una mujer a la niña que recuerdan, conmovió a más de uno. Después, los novios descansaron en el centro del salón para atestiguar lo mejor de la noche: El discurso de Will Delay.

Cole Walker, Gabriela Malpica Blanco y Lorena Malpica Blanco. Foto: Carlo Trejo/El Dictamen

Will aseguró —En su idioma natal— que junto a Cole jugaban y conversaban de Star Wars desde que eran niños en Denver, Colorado (Estados Unidos). Con lágrimas quiso agradecer a la nueva familia de su mejor amigo, pero aseguró que el vínculo entre los dos jamás podrá romperse sin puntualizar, desde luego, la belleza de éste país nuevo para él.

Will Delay llora al recordar su infancia junto a Cole. Foto: Carlo Trejo/El Dictamen

Luego de eso, inició el trajín de los meseros quienes empezaron la noche con una entrada de camarón, que dio paso a una crema y tras un exquisito platillo fuerte rematando después con un postre cremoso asistido de un caramelo macizo. Tras la merienda, el taciturno fondo musical se transformó en las canciones tropicales favoritas por las bodas mexicanas.

En el centro de la pista, Cole Walker y Gabriela Malpica. Foto: Carlo Trejo/El Dictamen

¿Cómo se enamoraron los novios? La más bella de las casualidades quizá. Durante julio del 2017, la señorita Malpica Blanco viajó a Cozumel para tomar fotografías de algunas performance históricas que les recuerdan a los visitantes como era la vida de nuestros ancestros durante la era prehispánica. Sin embargo, en todas las fotografías de Gabriela, sin excepción, se repetía el rostro de un extranjero.

A pesar de que Cole y su familia no dominan el español, él y Gabriela pudieron entablar conversaciones por redes sociales pasado aquél primer contacto, ella le visitó a él y viceversa para que, tiempo después, el joven Walker se atreviera a pedir la mano de su suegro, el señor Marco Agustín Malpica Rivera, a través de un video llamado.