Al Margen del Café

¿Quién realmente somos?

Por: Katya Ortiz/Al Margen del Café

Conforme vamos creciendo vamos cambiando, mejorando, madurando o al menos eso debería suceder como resultado del pasar del tiempo y de nuevos aprendizajes. Sin embargo hay personas que nos rodean, amigos, familiares, conocidos, que son contemporáneos nuestros, íbamos con ellos en la escuela, vivían en la misma cuadra, los veíamos cada año en la fiesta familiar, que por alguna razón maduraban más rápido que nosotros. La verdad es que me costó tiempo el poder encontrar por qué, me tomo otro tiempo comprender por qué pero me costó aún más experimentar lo que los hizo crecer.

Desde mi punto de vista entendí que estas personas que me rodeaban crecían y mejoraban más que yo porque ellos se enfrentaron a situaciones complejas que los llevaron a tal límite que la persona que eran en ese momento no iba ser suficiente para salir adelante y por tal motivo debían re inventarse, debían encontrar habilidades que antes no tendrían por qué desarrollar pero que hoy sin ellas no iban a salir adelante.

Y eso no significa que si no pasas por una situación complicada no vayas a crecer o madurar pero para entender mejor esta situación es como una persona que le enseñan a andar en bicicleta solo de manera teórica, le dan libros, fotos, videos, imágenes de todo lo que tiene saber de la bicicleta y la técnica necesaria para rodar en ella. Seguramente esa persona sabrá responder cualquier pregunta del tema sin embargo jamás ha sentido que es caerse de una bicicleta, como se siente cuando se atora el cambio, la diferencia de tracción de una llanta muy inflada o con baja presión. Por otro lado la persona que tuvo que aprender cayéndose, que no tuvo la oportunidad o el tiempo de que le enseñaran no solo desarrollo el talento para rodar en la bicicleta, sino que también forjó su carácter en cada ocasión que se caía, forjó su carácter en cada ocasión que debía esperar semanas a que su herida sanará. En ese caso puede tener a dos personas con el mismo conocimiento pero una es más altamente probable pueda afrontar retos difíciles porque las circunstancias de las que viene le han hecho crear habilidades necesarias para salir adelante estando al límite.

No es hasta que lleguemos a la coyuntura que enfrentemos una situación como complicada cuando saldrá nuestro verdadero yo, el yo más puro, el yo con más miedos, el yo más endeble, pero será ahí cuando nos demos cuenta que si no damos el paso adelante, reconocemos que estábamos en una burbuja y nos exijamos al máximo, no será hasta ese momento que podamos entender que para crecer debemos estar dispuestos a sacrificar.

Aquel que está dispuesto a sacrificar es porque está dispuesto a perder, es porque está dispuesto a arriesgar, a salirse de la zona de confort, está dispuesto a vivir, crecer, aprender, madurar y ser una mejor persona.

Facebook: Katya Ortiz

Instagram: soykatyaortiz

Twitter: imkatyaortiz