“¡No lo entierren vivo por favor!”

¡Nombre! Con eso del calentamiento global en el mundo estamos exactamente como aquel chiste que hace mucho tiempo les conté.

¡Nombre! Con eso del calentamiento global en el mundo estamos exactamente como aquel chiste que hace mucho tiempo les conté, que a su vez me lo contó mi gran amiga Charito, una notable alvaradeña avecindada en Paso Nacional y que hace ya algunos ayeres partiera en el viaje sin retorno. Ella era, además, como oriunda de La Generosa, poseedora de un gran sentido del humor. Según esto, en el pueblo había un muchacho muy flojo, pero muy flojo que no quería hacer nada. Entonces en una ocasión, los pueblerinos, cansados de tener que estar manteniendo al holgazán, decidieron enterrarlo vivo. Y cuentan que ahí iba el singular cortejo fúnebre, como era costumbre en aquellos tiempos en aquellos lares, todos a pie y unos que iba, cargando el féretro se iban alternando en tal hacer el cementerio. Y ahí iba casi todo el pueblo rumbo al panteón, cuando en eso al pasar por la casa de una señora que en ese momento estaba en la puerta de entrada de su vivienda desgranando mazorcas, acató a preguntar a uno que iba en el cortejo sobre quién se había muerto.

Esta persona le relata todo el móvil y la señora muy preocupada le pide le diga a los portadores del ataúd que se detuvieran, que no llevaran a cabo aquella atrocidad, que ella estaba dispuesta a ayudar al pobre muchacho dándole trabajo en su casa. En lo que la marcha se detuvo por completo, el ataúd vino a quedar exactamente frente a la casa de la señora en cuestión. En eso, al notar el ocupante del féretro que se había detenido la procesión, se incorpora y pregunta por qué se detenía el sepelio, entonces le informan sobre la propuesta de la caritativa señora, el haragán, un tanto mosqueado pregunta a la señora qué le ofrecía como trabajo y ella apurada le dice solo era desgranar mazorcas. Por toda respuesta, el flojonazo desvió la mirada hacia la muchedumbre e imperativo gritó: “¡Qué siga el entierro!”.

¡AHÍ LA LLEVAMOS CON RUMBO A LA TOTAL CATÁSTROFE AMBIENTAL!

Así los “preocupados” habitantes de la Tierra por el cambio climático, hoy reportan que en Canadá, el pasado domingo se alcanzó la temperatura record de 21 grados centígrados en Alert, la localidad más septentrional del planeta, a menos de 900 kilómetros del Polo Norte. Y el mundo ni suda ni se acongoja ¡Sigue prácticamente el “entierro” del planeta tal y como lo llegamos a conocer!, pues ahora, como les decía ayer, estamos entregando a las nuevas generaciones un planeta totalmente sucio y destruido en todo sentido y aspecto ¡Y sigue la parranda! No se hace nada, absolutamente nada para detener la catástrofe ya a la puerta. Sí, se dice y se comenta, pero, sigue la pachanga contaminante y de desforestación a ultranza. Tal como si ya tuviésemos otro planeta mejor a donde mudarnos antes del 2050 (a escasos 30 años de distancia) en lo que éste se repone en lo que al nuevo le damos en la torre ¿A poco no? Al menos en nuestro país ¿Alguien ha detenido la deforestación?

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