La ira se apodera de nosotros

Los pecados capitales son siete según las enseñanzas por parte de algunos religiosos...

Los pecados capitales son siete según las enseñanzas por parte de algunos religiosos importantes del cristianismo, entre ellos el Papa Gregorio Magno (540-604) y Santo Tomás de Aquino (1225-1274), consistiendo en: Lujuria, envidia, gula, avaricia, soberbia, pereza e ira. Les llamaron capitales no por la magnitud de los mismos, sino porque dan lugar a la comisión de otros más.

Y, no estoy dando ninguna clase de moral y mucho menos voy para allá. Pero, traigo a colación esta cuestión de los pecados capitales en función a que ayer hubo una situación tan absurda y se podría calificar nimia, pero, en función a que podemos decir que la ira se apoderó de las partes en conflicto, se les nubló la razón a los involucrados y uno de los ellos resultó herido con arma punzo cortante cerca de la sien izquierda y no a la hora de estar redactando esta nota no se sabe si haya perdido el sentido de la vista en el ojo de ese lado. El motivo de tan terrible accidente lo ocasionó la discusión porque uno le había ganado un cajón de estacionamiento en una plaza comercial al otro, aquí en Veracruz.

TODAS LAS CONDICIONES ESTÁN DADAS PARA QUE LA VIOLENCIA AFLORE
Esto fue ocasionado por la ira, en virtud de que la gran mayoría de nosotros andamos iracundos y por lo tanto agresivos en grado superlativo. Pero, sucede que por cuestiones de este estado de ánimo, también otras personas andan buscando la forma y manera de hacer desatinar al prójimo por el prurito de simple y llanamente ¡Joder! Y cuando las partes entradas en ira se enfrentan, ¡los resultados son en lesiones o daños extremos (como el que les narro y se hiciera viral en las redes), llegándose incluso a la pérdida de la vidas humanas! Siendo afectados los familiares de las partes involucradas. O sea ¡Tremendamente espantoso todo el asunto!

TAN SOLO EL CONDUCIR AHORA EN LA ZONA METROPOLITANA ES ALGO TREMENDO
Tanto la situación económica que en general aqueja al país, así como el calor extremo y toda una bola de problemas que trae la gente, provoca que el humor no sea de todo óptimo y se rompan hostilidades a la menor provocación y si a lo anterior le agregamos el tráfico vehicular tan espantoso que prevalece en la ahora zona metropolitana, en donde cada quien conduce como se le pega su real gana ¡Sonamos! Porque sencilla y simplemente no respetamos nada ni a nadie, conducimos como se nos da nuestra regalada gana, ralentizamos el tráfico cuando se nos da la gana, ya bien porque así no plugo en ese momento, porque vamos usando el celular, porque vamos chateando o porque yo señor taxista así se me da la real gana y me vale queso lo que diga quien viene detrás, o si yo conductor de un autobús urbano le echo el camión a quien se me pegue la gana. Todo esto son factores para al menor descuido aflorar la ira en toda su máxima expresión y luego tener que lamentar sucesos tan terribles y tremendos como el que ocupa ahora la atención de este espacio.

POR PROPIA CONVENIENCIA MANTENGAMOS LA CALMA
Ojalá y de alguna manera podamos hacer un poco de recapacitación sobre nuestro estado anímico, respiremos de manera profunda para lograr una relajación adecuada y podamos alternar con todo nuestro entorno a fin de evitar situaciones extremas como la de ayer en el estacionamiento del centro comercial. Con el fin de no complicarnos la vida por cosas que no valen la pena.

SIN DUDA ALGUNA EL PINGO METIÓ LA COLA
Qué feo el llegar a estas situaciones tan terribles. Incuestionablemente de que fue ira y ésta nubló el razonamiento de ambas partes. Por lo que en alguien debe caber la prudencia aunque algunos le puedan llamar de otra forma, pero, la cuestión es no llegar a los extremos.

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