“Cada edad tiene su placer y su dolor” (Víctor Hugo)

Veía un extenso video enviado por una amiga, en donde un señor ya entrado en años se quejaba acremente de la forma en como son ahora tratados los ancianos por sus familias (hijos, nietos, etc.). Se nota es un video realizado por el propio protagonista. Y dicho por él mismo, él tiene la fortuna de poseer recursos económicos que le permiten vivir independiente, pero, trata de mostrar a través de ese video la forma en cómo la actual sociedad (me atrevo a decir que es algo a nivel mundial), ante tanto hedonismo, los adultos mayores sin recursos están a la buena de Dios y a lo que les arrojen sus familiares.

SÍ, ES TERRIBLE LA SITUACIÓN DE LOS ANCIANOS SIN RECURSOS

Las malas condiciones en que viven los ancianos, sobre todo los faltos de recursos, ha sucedido en todas las edades, pero en el presente, por el materialismo y como les digo, por el hedonismo en que nos desarrollamos los seres humanos es todavía más que palpable. Pues, por ejemplo, para no ir muy lejos, ahí está la obra maestra del genial Víctor Hugo: “Los miserables”. Editado por primera vez en 1862 y muestra de manera descarnada el problema de la miseria, sobre todo en los ancianos. También está “Los hijos de Sánchez”, del norteamericano Oscar Lewis (1961), donde narra la vida de una familia mexicana que vive en el barrio de Tepito, también se ve la pobreza y la forma en cómo se enseñorea de la gente pobre.

UNA SOCIEDAD HEDONISTA QUE NO TIENE CABIDA PARA LOS ANCIANOS

Pero, en el presente el problema se ha agudizado, sobre todo por la ausencia de principios de toda índole en la sociedad humana, en donde lo que importa es el placer físico y por lo tanto, estamos ahora viviendo en una comunidad de meros jóvenes, pues los viejos ya no pueden ser hedonistas, sobre todo por los achaques propios de la edad y las brechas generacionales. Y peor aún, por la fatal de un sistema de salud eficaz y que pudiera llegar a todo el conglomerado humano. En donde los ancianos fueran tratados con el profesionalismo adecuado, sobre todo por los padeceres de toda índole que vienen aparejados a la vejez. Aunque, incuestionablemente la presencia y el calor humano son importantísimos, pero, en la vejez pareciera se le niega esto a los ancianos (oficialmente ya soy un anciano, por lo tanto, a un pelo de entrar en quejumbre). Pero, como dijera el prolijo y gran periodista colombiano de nacimiento y mexicano de alma, Gabriel García Márquez: “El secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad”. Pues al parecer, algo inevitable de entrar en el tiempo, es la soledad, porque se van perdiendo los amigos y las nuevas generaciones por natural lógica, se van sintiendo ajenas a nosotros entre más viejos estamos y de pronto ¡La gente se queda sola! He visto a muchos padecer este fenómeno.

¡HASTA CRI CRÍ DEJÓ CONSTANCIA DE ELLO EN SU OBRA MUSICAL!

¡Vaya!, sin expresarlo de manera directa, Gabilondo Soler, “Cri Cri”, lo expresa en la letra de una de sus muy famosas canciones: “Di por qué”. Dedicada a la abuelita, cuando entre varias preguntas, hay una que dice: “…di por qué lloras al rato, dime abuelita por qué”.
LO QUE SÍ, NOS URGE UN SISTEMA DE SALUD PÚBLICO EFICAZ Y SIN CARENCIAS
En fin, ojalá y algún día, en nuestro México querido lográramos la consolidación de un sistema de salud, como el existente en los países nórdicos, en donde toda la población tiene acceso a servicios de salud de excelencia… incuestionablemente algún día, algún día…

NO SE PODÍAN “DESPERDICIAR” RECURSOS PARA LOS NO PRODUCTIVOS

Y pasando de los libros a las películas, está esa muy buena de “Un hombre llamado caballo” (1970), que trata sobre la forma en cómo vivían los aborígenes de las grandes estepas de lo que hoy es EUA, en donde se ve que los ancianos que se quedaban sin progenie que viera por ellos en los cruentos inviernos de aquellos lugares, se les dejaba morir en las grandes heladas, por la sencilla razón de que ya no eran productivos y consumían las provisiones de la tribu… En la película “Perfume de mujer”, Al Pacino, en el papel del ex coronel invidente, antes de intentar suicidarse, expresa la frase: “No se deben desperdiciar las provisiones de la tribu en los no productivos”. Pero los ancianos no son improductivos, son todo un cúmulo de experiencias, conocimiento, anécdotas y grandes recuerdos, que claro, todo esto en una sociedad consumista como la actual… eso no tiene importancia.
En fin y en pocas palabras, como luego quejumbrosa refería mi jarocha madre: “¡Está cabrón llegar a viejo!”.

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