Amor a la vida

Yo que creía que ya se me habían acabado mis amigos jovenazos, pero ¡Resulta que me he equivocado! Creo por tan joven que siempre me ha parecido, no lo veía como a alguien mayor. Se trata de un chamacón de casi 95 años de edad, los cumple en octubre. Pero, tiene una mentalidad joven, tal y como la han tenido todos mis grandes amigos que desafortunadamente ya no me acompañan pues se me han adelantado en el viaje sin retorno. Y me estoy refiriendo a Don Elio Jiménez, a cuyo hijo (del mismo nombre) le llamé el otro día y le pregunté por su papá y me dijo estaba un poco indispuesto porque no podía caminar bien. Pues ahí tienen que me fui en pos de mi gran cuate a ver que le sucedía y resulta que me lo encontré sentado en su recámara. Para abrir boca le reclamé el que se anduviera ponchando porque le dije: “¡Usted no es de los que se ponchan y debe seguir totalmente enhiesto! Nada de amilanarse”. Pues me dejó sorprendido con su respuesta, en virtud de que me dijo se aprestaba a que lo llevara su hijo Elio al hospital, en donde le iban a hacer unos estudios para reponerse, salir de ésta y seguir en esta función llamada vida. O sea ¡No lo amedrenta sentirse un poco mal a sus 95 primaveras! Esto es incuestionablemente sentirse joven ¿A poco no?
DE LA GENERACIÓN QUE SACARON SIEMPRE LA CASTA Y NO SE ARREDRARON ANTE NADA
Don Elio es un autodidacta extraordinario, creo apuradamente terminó sus estudios primarios y de ahí se dedicó a vivir y a trabajar, aprendió refrigeración y se convirtió en todo un experto en la materia. Incluso, él era el que le daba mantenimiento a la casa de Don Adolfo Ruiz Cortines cuando ya estaba Don Adolfo en calidad de “ex” y llevó buena amistad con ese gran Presidente, del cual me ha contado unas anécdotas buenísimas y lo buena persona que fuera. Algunas de ellas las he compartido con ustedes (mi otro gran amigo y además benefactor, que también fue un señor de un gran espíritu jovial en todo momento, Don Juan Malpica Mimendi, también me contaba muchas anécdotas de Don Adolfo).
TODO UN PERSONAJE DON ELIO
El buen rato que estuve platicando con Don Elio, entre otras cosas me estuvo contando de la importancia de la familia. Él ya felizmente tiene hasta bisnietos y en un susto tataranietos y seguramente hasta choznos. Tuvo cinco hijos, tres mujeres y dos varones y en su caso, también se confirma a cabalidad la parábola de “Al árbol por sus frutos lo conoceréis” (Lucas 6: 43,44). Y, no es que vaya yo a meter las manos al fuego por sus hijos varones ¡Noooo! Pero, son gente muy positiva y eso sí, extraordinarios amigos. Por sus hijas si meto las manos al fuego: Rosa, Irma y Charo ¡Notables personajes!, muy buenas hijas, esposas notables (se sacaron la lotería sus maridos por casarse con ellas), extraordinarias madres y además ¡Muy guapas las tres!
MUY CONTENTO CON LA VIDA QUE HA VIVIDO Y VA A SEGUIR VIVIENDO MÁS
En la casi hora que estuvimos platicando, me dijo en pocas palabras que él se encontraba más que feliz de vivir y muy agradecido de cómo le había ido en la vida, pero sobre todo me reiteró por enésima vez que él se había encontrado una esposa de 24 quilates y que lamentablemente había partido antes que él, pero, que la recuerda con mucho cariño. Pero, cuenta con la compañía de su gran pareja y buena amiga también, Doña Paulita. Que no se mantiene siempre a su lado.
PERSONA DE UN ESPÍRITU ENORME Y VERDADERAMENTE BENDITO POR DIOS
En pocas palabras, Don Elio, como le digo yo, es un hijo de Dios, porque Dios lo quiere mucho, le ha permitido vivir bien, y no obstante se llevó tempranamente a su esposa, le dio otra compañera ¡Magnífica Doña Paulita! Además ¡Guisa riquísimo! (Don Elio también es un gran gourmet y chef de muy altos vuelos). Además, siempre que lo veo le pido me deje abrazarlo para que me pase algunas de sus muy vibras positivas, porque él siempre ve la vida con cara de felicidad. Nunca lo he visto triste, depre o cabizbajo ¡Siempre alegre y viviendo la vida! Él fuma su muy buenos puros, baila danzón extraordinariamente (en una ocasión que estaba en “La Bella época”, dio la casualidad que ahí estaba María Rojo y ¡Ella le pidió bailar un danzón con él!, a lo cual un tanto apenado accedió y hasta que lo regresaron a su mesa, que la palomilla le dijo con quien había bailado y él gratamente se sorprendió). Además, Don Elio es un excelente pescador. Así que ¡Es todo un jarocho y trovador de veras!
SOY UN SUERTUDO POR TENERLO COMO MI AMIGO
Me congratulo de ser su amigo y también de toda su familia ¡Extraordinarias personas! Y le deseo pronta recuperación para que vuelva a ir a bailar danzón y siga exaltando a la familia y los valores que en ella se aprenden.
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