La cumbre del G-20 en Japón

De la Cumbre del G-20 que se celebrará en Osaka, Japón, a partir del próximo 28 de junio, depende el futuro del comercio mundial, pues el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, abordarán el conflicto comercial entre ambos países, que arrastra al mundo entero. Las expectativas no son optimistas y en el mejor de los casos el conflicto solo podría prolongarse. Por el contrario, si hubiera un acercamiento se podría reanimar la economía mundial, en mínimos desde 2015.

Trump no solo se reunirá con Xi sino también con los líderes de Rusia, India, China, Turquía, Arabia Saudita y Alemania. Con Vladimir Putin hablaría Ucrania, Siria y principalmente de Irán, al que el presidente de EEUU amenazó con una respuesta militar en el caso de un ataque, un día después de congelar los activos del líder supremo, al ayatolá Ali Khamenei y varios comandantes militares iraníes.

Con todo, los ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales aseguran que el crecimiento parece “estabilizarse”. Se reunieron a principios de junio en Fukuoka (Japón), para ajustar las cifras que se revisarán en la Cumbre. Las proyecciones apuntan a que aumentará el crecimiento “moderadamente a lo largo de este año y de 2020”, es el mismo lenguaje usado en la cumbre de líderes del G20 en diciembre en Buenos Aires, ya en plena guerra comercial, en el que las mayores economías del mundo, simplemente, expresaban su apoyo a un sistema multilateral basado en reglas que todos respeten.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.