La Comisión Federal de Comercio (FTC por sus siglas en inglés) es una agencia gubernamental que desde hace pocos meses cuenta con un departamento especial que monitorea a las grandes tecnológicas e investigar cualquier posible conducta anticompetitiva además de tomar medidas de cumplimiento cuando se considere necesario. Se coordina directamente con el Departamento de Justicia, repartiéndose competencias para vigilar de cerca a las compañías.

Esas dependencias vigilan de cerca a Google y Amazon en una campaña de mayor escrutinio antimonopolio sobre dos de las tecnológicas más importantes de EEUU. Ambos reguladores estarían enfocados en Google, el gigante de las búsquedas y la publicidad online, a la que la FTC ya realizó una investigación que cerró en 2013 sin tomar medidas, aunque la compañía realizó algunos cambios voluntarios en ciertas prácticas comerciales. Esto preocupa a los inversionistas, pues una investigación formal por parte del Departamento de Justicia y de la FTC fomentaría la desconfianza de los consumidores, hundirá la moral de los empleados y supondría el pago de multas y otras represalias.

Amazon, el gigante del comercio electrónico vende en Occidente la mitad de todos los productos vendidos online y se ha expandido a otras áreas, como las operaciones en la nube con Amazon Web Services y las ventas de productos de consumo tras la adquisición de Whole Foods, un acuerdo que la FTC aprobó en 2017. También está en la mira Facebook, no solo por la participación de la red social en las elecciones presidenciales de 2016 y la interferencia rusa, sino por la gestión de sus datos, pues enfrenta una posible multa de hasta 5.000 millones de dólares por los problemas derivados de la falta de protección de la información de sus usuarios.

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