Ahora y Aquí: Memo de AMLO contra el influyentismo

Se requiere una nueva mentalidad política

Nunca un régimen político había estado bajo la lupa ciudadana como el actual. Su compromiso es enorme y su oportunidad es histórica, tanto que enarbola la bandera de una “Cuarta Transformación”, haciendo cuentas de que la primera fue la Independencia, la segunda la Guerra de Reforma y la Tercera la Revolución. Todas ellas cruentas.

Por primera vez tenemos una oportunidad incruenta, lograda por la vía democrática, aceptada a regañadientes, pero aceptada al fin por quienes ostentaron el poder por dos siglos.

Hay que aprovecharla al máximo, no solo atendiendo los reclamos populares y las denuncias públicas, sino atendiendo las críticas (que son muchas) en los medios de comunicación.

Hay que dar contestación a todas y cada una de ellas, porque sabemos que el que calla otorga.

Por eso el memorándum del Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador no solo es oportuno, sino un verdadero grito desesperado de un líder que siente que sus seguidores no han entendido el momento histórico que estamos viviendo, que no se están cumpliendo las expectativas, que, así como una gran mayoría les dio la preferencia en las urnas, se las puede dar a otro partido que ofrezca las soluciones esperadas, que demuestre que sabe cómo hacerlo.

El pueblo mexicano no solo estaba harto de corrupción. Esa hay en todas partes, con la diferencia de que los culpables están en la cárcel.

Hace falta incorporar a todos los mexicanos en la transformación.

Y eso sólo se logra con una nueva mentalidad política, pues no se puede hablar de un “antiguo régimen”, si aún no se demuestra que este es diametralmente diferente.

El “memo”, como los antiguos memorándums, debió ser interno, dirigido a todos y cada uno de los nuevos funcionarios, recordándoles que no pueden caer en los mismos errores que sus antecesores.

Ahora esperamos ver sus resultados, que dimitan los familiares, que se aclaren las decisiones dudosas, que se conteste a las críticas, en fin, que se actué ya.