Recibí esto por parte de una amiga, lo cual empieza diciendo: “Comparto este texto sin autor. Miren que lindo y que cierto lo que dice:
La magia de la amistad no tiene explicación lógica; está dentro de nosotros. Pueden pasar años y con un simple encuentro se aviva, como si no hubiese pasado un día de ausencia.

¿Habrá sensación más agradable que una tertulia entre amigos, donde no se distingue entre amigos viejos y nuevos?
Nosotros envejecemos, pero, la amistad siempre está igual. A la amistad no le pasa el tiempo. Todos los estudios respecto al buen vivir resaltan la importancia de compartir con amigos. Yo no sé si cura los males del cuerpo, lo que sí tengo certeza es que es lo mejor para el alma.

Recordar la infancia, la adolescencia o cualquier etapa de la vida, con amigos, reír, dialogar y compartir sus alegrías y tristezas, es sin duda siempre la mejor terapia y una sensación sublime del espíritu. El abrazo fraternal de un amigo es únicamente comparable al abrazo con los hijos o los nietos.
Gracias a la vida por haberme dado la fortuna de contar con amigos como los que tengo. Con sus virtudes y defectos. Sentir lo que siento cuando estoy o sé de ellos, es la sal de mi existencia.

Siempre he pensado que si fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios, es porque existe el sentimiento virtuoso de la amistad”.

SI, CUANDO SE ALCANZA DETERMINADA EDAD, SE DEJA TAL PASARELA
Cabe decir y aclarar, que el escritor, poeta dramarturgo, crítico literario y de teatro francés, el señor Pierre-Jules Renard, conocido por: Jules Renard, dijo respecto a la amistad entre un hombre una mujer: “Entre un hombre y una mujer la amistad es tan sólo una pasarela que conduce al amor”.

GRANDES GENIOS Y ESCRITORES HAN ENSALSADO SIEMPRE A LA AMISTAD
Esto invariablemente sería entre jóvenes y personas un poco maduras, porque si se es amigo de miles de año con una mujer y se encuentra uno en la etapa de la “adultez”, tal pasarela creo es inexistente y si se puede lograr una buena amistad con una fémina ¿A poco no?
Pero, de que la amistad es un privilegio, incuestionablemente que lo es, porque incluso al respecto se han escrito, como sucede con lo de la permanencia de la juventud ¡Además de grandes obras literarias y ni se diga frases! De los pocos diálogos que se han logrado encontrar de esta magna obra de Platón “Diálogos de Platón”, está el de Lisis o de la amistad. En donde el autor, poniendo en boca de su preceptor Sócrates, hace un análisis de la amistad, aunque no llega a dar una respuesta del todo satisfactoria, la narrativa está aceptable.

Cervantes, en su obra Don Quijote, en varias ocasiones exalta esta relación humana y sobre todo, a su fiel escudero, Sancho Panza, a quien siempre se refiere como “Sancho amigo” y “amigo Sancho”. Shakespeare también no deja de exaltar a la amistad. Hay una frase de él que dice: “Ama a todos, confía en pocos, no dañes a nadie. Vence a tu enemigo más en potencia que en acción: y guarda a tu amigo con la llave de tu propia alma”.

CREO FUE GARCÍA MARQUEZ QUIEN DIJO: “DESPUES DE LOS OCHENTA, SE ES AMIGO DE TODOS”
Pero, que esto y que lo otro, incuestionablemente los amigos ¡Y las amigas!, son siempre elementos fundamentales para salir airosos no solo en la vida sino de innumerables transes, pero, sobre todo mantener un buen equilibrio emocional ¿A poco no?

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.