Las socimis o sociedades anónimas cotizadas de inversión inmobiliaria, resultan de una adaptación de las famosas REIT (real estate investment trust o fideicomiso de inversión inmobiliaria), que aparecieron en EE UU en los años sesenta del siglo pasado y se extendieron por el mundo. Cada país ha ido legislando al respecto, y han logrado buena aceptación, cotizando en bolsa y obteniendo beneficios fiscales.

Para constituirlas se aportan inmuebles de naturaleza urbana dedicados al alquiler o de terrenos donde en el plazo de tres años se vayan a levantar esos activos y a arrendarlos. Pueden ser activos de todo tipo, como oficinas, hoteles, o centros comerciales. Los escasos requisitos, el interés de los inversores y las ventajas fiscales favorecen la proliferación de las sociedades de inversión inmobiliaria, que han encontrado oportunidades de fusiones entre las más pequeñas.

Al momento, España y Japón rivalizan por el segundo lugar de más socimis en el mundo., con alrededor de 60 sociedades, contra las 200 que existen en EEUU. Pero les siguen de cerca el Reino Unido, Francia y Australia. Además gracias a la globalización comienzan a saltar fronteras y algunas estadounidenses han salido de compras hacia España y Japón, haciendo surgir una nueva carrera de experto inmobiliario a la que auguramos un gran futuro.

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