El Sahara podría producir más de siete veces las necesidades de electricidad de Europa y todo el norte de África, con casi ninguna emisión de carbono. Se trata del desierto más grande del mundo, cuya superficie la de Brasil y casi tan grande como la de China y Estados Unidos. Los datos que arroja una investigación de la NASA son sorprendentes, pues cada metro cuadrado recibe entre 2.000 y 3.000 kilovatios/hora de energía solar al año, por lo que, con una superficie de nueve millones de kilómetros cuadrados, producirían más de 22.000 millones de gigavatios hora (GwH) al año.

Un hipotético parque solar que cubriera todo el desierto produciría 2.000 veces más energía que las centrales más grandes del mundo, que solo generan 100.000 GWh al año. Su producción sería equivalente a más de 36.000 millones de barriles de petróleo al día, es decir, cinco barriles por persona en el planeta. al día. Su cercanía con Europa (solo 14.4 kilómetros por el estrecho de Gibraltar) le da una posición inmejorable.

Hay un par de proyectos, el TuNur en Túnez, cuyo objetivo es suministrar energía a más de dos millones de hogares europeos, y la central solar Noor Complex en Marruecos, que pretende exportar energía a Europa. Existen dos tecnologías concretas para la generación de electricidad solar: la solar por concentración (CSP) y los paneles solares fotovoltaicos convencionales. Cada uno con sus ventajas y desventajas.

La energía solar concentrada usa lentes o espejos para enfocar la energía del sol en un solo punto, que se vuelve muy caliente, generando electricidad con turbinas de vapor convencionales. Hay sistemas usan sal fundida para almacenar energía, que produce electricidad por la noche. Los paneles solares fotovoltaicos convierten la energía solar en electricidad usando directamente semiconductores, que pueden conectarse a la red eléctrica o distribuirse para su uso a pequeña escala en edificios individuales. Además, proporciona un rendimiento razonable cuando el cielo está nublado.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.