DULCE FAMILIA: ⭐️⭐️
Crítica por: Mario E. Durán

Mario E. Durán es fan del cine desde antes de nacer, no hay estreno que se pierda. Puedes seguir más de su trabajo, noticias y reseñas en CinéfilosMD

El problema no es la cantidad, el problema es la calidad. Esa es a la conclusión llegué en relación al actual cine mexicano que está en cartelera. Como bien se ha visto, de un año para acá encontramos alguna cinta nacional al menos por semana (han llegado ocasiones en que son dos estrenos en una misma fecha), pero el detalle es que pese al esfuerzo que se está realizando por hacer notar nuestra industria (buena calidad visual), el resultado no siempre es efectivo, y por lo regular tenemos historias predecibles, a veces poco creíbles y roles sobreactuados; si a esto le agregamos el que los actores son los mismos (como si no hubiera más), tenemos una película se destaca de la lluvia de remakes (eso se agradece), con momentos cómicos efectivos, pero en general no logra llegar más allá de ser una trama ligera que parece un capítulo de alguna telenovela de tv abierta.

Dulce Familia” es una azucarada comedia sobre cinco mujeres de distintas generaciones y sus respectivos miedos, desórdenes alimenticios, dietas y adicción al azúcar. Tami (Fernanda Castillo) se someterá a todos las torturas inimaginables para bajar 10 kilos en dos meses y poder entrar en el vestido de boda que uso su madre. En esta misión imposible la acompañarán sus agridulces hermanas interpretadas por Regina Blandón y Paz Bascuñán, quienes pese a tener sus propios problemas, van navegando hacia buscar un estilo de vida tranquilo que les permita tener la felicidad necesaria para soportar a su amarga madre (interpretada por Florinda Meza) quienes conforman esta familia que nada tiene de dulce.

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La estética y ambientación que maneja el director Nicolás López es bonito, al menos nos da un trabajo fresco que no cae en los tradicionales sucesos trágicos de nuestro México y opta por tratar de endulzarnos con cada uno de los panquecitos y pasteles que aparecen en pantalla dentro de aquella panadería de la que es propietaria su protagonista Fernanda Castillo, quien lamentablemente ya comienza a aburrirnos al estar presente en casi todos los estrenos recientes de nuestra industria (se está volviendo la nueva Aislinn Derbez que hasta en la sopa salía junto a su marido Mauricio Ochmann), pero aun así debemos reconocer que su papel a la par del de Vadhir Derbez vendría siendo de los pocos destacables durante la trama sosa que en cuestión de guión deja mucho que desear, pero ambos tienen buena química (en especial en la escena de la boda); aquí el detalle son los personajes interpretados por Florinda Meza, quien peca de exagerar demasiado su papel, estando totalmente sobreactuada, pero es agradable volver a verla en cine; Regina Blandón, de quien su enfermedad no es bien abordada ni justificada; Paz Bascuñan, que no aterriza bien su papel de madre preocupada por una hija con sobrepeso, y Vanessa Díaz, quien es la hija moderna de curvas que se siente contenta con su peso, contestona con su familia y llena de los clásicos clichés de toda joven de su edad con tintes fresas, pero que finalmente es la responsable de salir a flote con la divertida secuencia que de principio estaba resultando una decepción al ser la misma escena final del tráiler promocional, pero a este se anexan escenas durante los créditos.

Aquí el intento se hizo aun cuando historias que abordan el tema de cómo dejar de ser gordo para levantar tu ánimo y aprender a quererte por quien eres es algo que ya vimos en “Malos Hábitos” y “Paraíso”, pero al menos no saldrás tan decepcionado del cine como ocurrió con “No manches Frida 2”, de esas cintas que quisiéramos que mejor no existieran.

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Con información de CinéfilosMD.