PAN-PRD buscan raja política

La muerte de la alcaldesa de Mixtla de Altamirano, Maricela Vallejo Orea abona sin duda, al enojo social, la vulnerabilidad y a las cifras de delincuencia e impunidad. Es condenable y reprobable como cualquier muerte violenta y obliga a las autoridades a actuar.

La sociedad sabe que en el aspecto de seguridad y procuración de justicia, las condiciones no son las mejores. Pero también se lamenta que la corriente del PAN-PRD buscan sacar raja política de la muerte de uno de sus miembros. Por ello, se espera un anuncio fuerte en el discurso del Presidente Andrés Manuel López Obrador, en su visita a Minatitlán en la que se fortalecerán acciones contra la seguridad en uno de los puntos más complicados en la materia.

Y es en el renglón político, la alcaldesa de ese municipio enclavado en la Sierra de Zongolica que fue abatida por un comando armado junto con su esposo y su chofer la noche del miércoles, deja muchas dudas y acciones que alborotaron de inmediato reacciones políticas de la corriente antagónica al Gobierno Estatal y Federal, provenientes de actores políticos del PAN y PRD.

La extinta alcaldesa en efecto ganó en el 2017 abanderada por MORENA, después de un deserción del PAN, llegó a MORENA empujada por una panista que tendió puentes con el partido de moda para lograr espacios en la zona de sierra, de nombre María Angélica Méndez Margarito ex alcaldesa del mismo lugar, a quien una vez que ganó la alcaldía de Mixtla traicionó y buscó acuerdos directos con el entonces gobernador Miguel Angel Yunes Linares para regresar al PAN y apoyar de frente a su hijo del mismo nombre.

El pleito de poder entre ambas mujeres y sus esposos, se generó tras el triunfo de Maricela que rompió con su patrocinadora, a pesar de el esposo de la ex alcaldesa Ricardo Pérez Marcos es el actual síndico a quien por cierto el 9 de abril del 2018, la occisa denunció ante la Fiscalía General del Estado como presunto sospechoso de una serie de acciones públicas en contra de ella y de otros funcionarios públicos de su administración.

Pero al margen de los pleitos públicos en el Palacio Municipal, el 15 de diciembre del 2017 apenas dos semanas antes de la protesta la alcaldesa asesinada, su tío Manuel Orea Méndez fue acribillado en Jalapilla.

A principio de este año, el esposo de la alcaldesa Efrén Zopiyacle baleó al chófer del síndico, Ricardo Pérez Marcos, sin consecuencias fatales.

Apenas el 13 de febrero pasado, la alcaldesa asesinada fue la oradora en el programa Cero Tolerancia a la Violencia contra las mujeres y las niñas, un evento realizado en la ciudad de Xalpa y que contra con autoridades estatales, federales y de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU en Derechos Humanos, en su discurso dejó ver entre líneas su miedo por los conflictos que vivía en su pueblo.

Las aristas políticas para la investigación parece colocarse por encima de la no menos grave presencia de grupos delincuenciales en la zona centro del estado de Veracruz. Habrá que ver si el fiscal veracruzano de filiación panista hace a un lado su convicción partidista y ofrece información certera de la investigación, o sea el propio gobierno del estado que aporte datos al Presidente para su declaración de este viernes.

Por lo pronto, los morenistas mantienen su postura de enero del 2018, cuando de inmediato se arrepintieron al descubrir el uso de sus siglas para obtener espacios en el gobierno municipal, fue en ese entonces que Manuel Huerta Ladrón de Guevara declaró que se habían equivocado con personajes como Maricela Vallejo Orea, pero era demasiado tarde.

Y es que la corriente del PAN-PRD que aun sobrevive en el estado, busca sacar raja política de los hechos sangrientos y lamentables, el alcalde del PRD-PAN, Juan Carlos Mezhua salió de inmediato a través de un video a reclamar que los alcaldes de esa zona no son escuchados por parte del Gobierno en las reuniones de seguridad, pero Manuel Huerta de inmediato le calló la boca al declarar que no existe registro de asistencia de ese alcalde en las reuniones de Coordinación y Seguridad por la Paz.

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