Crónica de un recorrido por la Feria del Libro

Después de varios días de lluvia, el tiempo cambió por lo que decidimos ir a la feria en esa tarde soleada con algunas nubes que viajaban al sur dejando por momentos la frescura de una sombra, íbamos con alegría, nos dieron nuestros boletos a la entrada y un programa, caminamos por un pasillo inmaculado y por fin llegamos a ese gran espacio donde se escuchaba el murmullo de los ventiladores tratando de refrescar el lugar, ya en la explanada instalaron unos pasillos que formaban una cuadrícula invitando a perderse en el laberinto, como en una realidad cargada de magia aparecían a los costados de cada callejuela angosta pequeños nichos donde se encontraban infinidad de libros, unos sobre mesas puestos de cara a la luz de las lámparas mostrando sus portadas, compitiendo entre ellos y haciéndose los interesantes, los libros en cada estante contaba con sus interlocutores que al ver que tu mirada se posara sobre alguno de ellos te decían de inmediato, <>, ya podía uno escudriñar un poco más leyendo la síntesis del contenido en la cuarta de forros, así fuimos pasando de un estante a otro, leyendo contenidos, viendo novedades literarias, comentando algo con los expositores y buscando el tema para abundar en el trabajo que nos tiene ocupados, cuando vimos el reloj ya era el momento de ir a la presentación del libro Familia, matrimonio y honor en Xalapa, de inmediato nos dirigimos al sitio, ahí su autor Gilberto Bermúdez Gorrochotegui, haciendo un diestro manejo de las estadísticas de los diversos archivos de la ciudad, su manejo para interpretar los datos fríos y darles vida cuando nos habló de las relaciones entre parejas en la época, las edades en las que contraían matrimonio, las decisiones fundamentales de los padres para otorgar el consentimiento a las nupcias y otras tantas cosas interesantes para quienes quieren profundizar en el conocimiento de lo que fue la ciudad de Xalapa durante el siglo XVIII. Al finalizar nos quedamos en el sitio a la espera de la siguiente mesa que se encuentra presentando durante toda la feria diversos aspectos académicos en la “Travesías por el saber y la paz”, Alexander von Humboldt a 250 años de su nacimiento, en esta mesa se abordó el tema Humboldt y el cambio climático, se habló de su biografía con datos destacados que no conocía a cargo de Irving R. Méndez, una amplia explicación sobre los efectos del cambio climático la doctora Cecilia Conde, de los libros que hablan sobre Humboldt, pero poco de la relación de Humboldt con su apreciación personal de la naturaleza y algunos indicadores climáticos muy superficiales que describió en su experiencia por estas tierras de América, el eslabón con el cambio climático de nuestros días no cristalizó en la presentación, el tema quedó inconcluso, pero en general fue una tarde redonda en donde regresamos con la novela Saberes y delirios de José Iturriaga que habla de la aventura de Humboldt en México, La mona risa una compilación de relatos de humor hecha por Luisa María Pescetti, Safari accidental de Juan Villoro una reunión de crónicas y como dice Villoro los cronistas son como los grandes del jazz improvisan la eternidad. Unos libros para mis nietas y nos obsequiaron la revista Diurna con la que tuvimos una muy grata sorpresa por su contenido, así cayó la tarde, nos alejamos a nuestra morada dejando atrás las luces de la ciudad.

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