Ese era el cristianismo original

HOY JESÚS INSTITUYÓ LA ECUARISTÍA ¡TAN TERGIVERSADA EN EL DEVENIR DEL TIEMPO!

Les decía en otra ocasión de que no es de mi gusto apelar a frases célebres o comentarios sentidos para comenzar la escritura de las “calumnias”, pues eso es una muleta un tanto ya desgastada por el uso, pero, ahora transcribí lo que una amiga me envió por WhatsApp y me pareció por demás aprovechable, sobre todo por la fecha y el día que se está ahora celebrando. Además, ad hoc, porque en cierta forma trae a colación aquella frase del tremendo filósofo alemán, Federico Nietzsche, el cual, para efectos de la cristiandad dijo que: “En el mundo solo ha habido un cristiano y esté murió en la cruz”. Nada más adecuado para estos días ¿A poco no? Sobre todo que en lo leído por mi respeto a Jesús, considero dos puntos como fundamentales en los que él sustenta su filosofía, realmente divina: “Amor y perdón”. Por lo que cabe preguntarnos y reflexionar sobre tales principios en estos días en que de pronto a mucha gente les da por sentirse “santificados” y hasta superiores a otros por “poseer” más principios “morales” y “cristianos” que otros semejantes. Pues creo en muy poca, pero poquísima proporción (diría MÍNIMA y casi RARA) los “cristianos”, estamos dispuestos a perdonar y mucho menos a amar (que conste, hablo en plural porque me digo cristiano por el hecho de creer en Cristo, en lo absoluto soy católico. Pero, al menos admito que no se me da eso del perdón o el amor y eso ya es un avance ¿A poco no?), sobre todo en estos tiempos de consumismo y materialismo extremos. Porque luego vemos en esas misas multitudinarias y sobre todo en las Iglesias donde acude la feligresía de buen poder adquisitivo ¡No respetan ni los espacios de estacionamiento!, interrumpen hasta la circulación (eso se llama prepotencia) y luego se les ve entre sus pares tomados de la mano rezando en la misa o dándose la paz, pero saliendo de ahí no le dan agua ni al gallo de la pasión. Eso no es cristianismo, eso es sectarismo. Y no es algo prevaleciente solo en la grey católica, está prácticamente en todos los credos en donde se explota la doctrina de Jesucristo.

RECOMENDACIÓN PARA UNA REFLEXIÓN
Como un ejercicio “piadoso”, me atrevería a recomendar la lectura del maravilloso e incuestionablemente político: “Sermón de la montaña” o “Bienaventuranzas”, en donde Jesús fija toda una gama de principios para la creación de su doctrina, sobre todo cuando habla de los “pobres de espíritu” ¡Se aventó un diez Chucho con eso! (Mateo 5: 1 – 16). La parábola del joven rico (Lucas 18: 18 – 30).

AUTÉNTICOS SITIOS DE CAMBISTAS Y FARISEOS
Pues por ejemplo, ahí tienen ustedes a los centros de salud detentados por la Iglesia Católica, así como centros de educación en todos los niveles ¡Son auténticos sitios de especulación financiera, en donde, eso sí, hacen alusión a las doctrinas de Jesús en todo momento pero en donde no tienen admisión los desheredados! En estos lugares hay de todo, menos la presencia de Jesús.

AHÍ LES VA EL FINAL DE “LA SAETA” DE MI CUATE MACHADO
Pero, para que vean no ando hoy tan “amarguetas”, para la conclusión del presente escrito apelaré a “La saeta”, tremendo poema de Antonio Machado al que Serrat musicalizó allá por los setentas del siglo pasado: “¿Quién me presta una escalera, / para subir al madero/ para quitarle los clavos / a Jesús el Nazareno?”. “¡Oh la saeta, el cantar / al Cristo de los gitanos, / siempre con sangre en las manos / siempre por desenclavar! / ¡Cantar del pueblo andaluz / que todas las primaveras / anda pidiendo escaleras / para subir a la cruz! / ¡Cantar de la tierra mía, / que echa flores / al Jesús de la agonía / y es la fe de mis mayores! / ¡Oh, no eres tú mi cantar! / ¡No puedo cantar, ni quiero, / a ese Jesús del madero, / sino al que anduvo en la mar!”.

Aclaro, para mi gusto, lo mejor de esta saeta es la parte final, donde Machado, como buen biofilio le canta a la vida (valga la redundancia), o sea: ¡Al Cristo que anduvo en la mar!.

http://losbuenosdias.blogspot.com
correo: [email protected]

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.