Alibaba, gigante chino del comercio electrónico replica el modelo fiscal de Amazon, usando territorios de baja tributación, como Singapur y Luxemburgo, para facturar unos 30.000 millones de euros anuales. La plataforma de pagos del grupo, Alipay, con una licencia en Londres, consiguió otra para operar desde Luxemburgo en toda la Unión Europea, con la cual la sociedad Alipay Europe Limited, apenas si declara ingresos y está en números rojos.

Alibaba sigue los pasos de Amazon, que también opera en ese país centroeuropeo para evitar el pago de impuestos, aunque la Unión Europea Bruselas ha puesto en marcha una ofensiva fiscal para intentar evitar privilegios fiscales. Aunque su sede está en China, el gigante fundado por Jack Ma tiene una compañía en Singapur, a través de la que factura por ejemplo sus ventas en España, dónde constituyó su filial Alibaba E-Commerce Spain en 2017. El socio único de la firma es Taobao China Holding Limited, con sede en Hong Kong, y los ingresos de la compañía proceden de la prestación de servicios a la sociedad Alibaba Singapore E-Commerce Private Lardee, que factura. Los administradores reconocen así que se trata de una refacturación de los gastos soportados para el desarrollo del mercado en España, aplicando un cost plus.

Alibaba E-Commerce Spain, que contaba en 2018 con diez empleados, contabilizaba activos por 2,69 millones de euros, con resultado neto de 52.022 euros. A finales del año pasado, Alibaba llegó un acuerdo en España con El Corte Inglés para impulsar su transformación digital y enfrentar a Amazon. Su tienda online en España ofrece todo tipo de productos, desde moda, informática, electrónica, salud y belleza, motor, joyería, relojería, deportes y ocio o bricolaje. Las ventas de la sociedad no se conocen porque los ingresos de Alibaba E-Commerce Spain se limitan a los ingresos que obtiene por parte de una sociedad del grupo en Singapur.

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