Si la ley se cumpliera, no habría necesidad de tanta ONG

Miren, que yo recuerde, allá en mi infancia y temprana juventud, no había tantas ONGs u organismos dedicados a proteger a la ciudadanía de tantas calamidades que hoy padece. Recuerdo bien, que, salvo los clubes altruistas, que incluso son de carácter internacional, hacen toda una acción de apoyo a la comunidad, pero exentas de recibir todo tipo de “apoyos” o estar incluidas en las nóminas oficiales, como podemos citar a una muy destacada: ¡La Cruz Roja!

¡SOBRAN LOS QUE AUXILIAN A LOS DESPOSEIDOS!
Hoy ¡Híjole! Son tantas las ONGs dedicadas al apoyo de la comunidad y que reciben apoyo oficial, que es casi imposible recordarlas a todas. Creo lo que ha pasado aquí, es el que el Estado muy capulinamente se comenzó a delegar parte de su función, no precisamente por flojera ¡Nooooo! Por conveniencia y… funcionalidad. Por ejemplo, los apoyos para las mujeres maltratadas ¡Claro de que existe este terrible fenómeno, no solo en el país, sino en el mundo entero!, pero, sin irnos a la globalización, con que en México imperara la ley ¡No habría ese número de mujeres maltratadas si se comenzara a meter al bote a toda la bola de golpeadores y asesinos! ¡Íbamos a ver si como roncan duermen! Si todos los recursos que se destinan a determinadas ONGs se destinaran a llevar a cabo una aplicación de la justicia, con mejores sueldos para todos ¡Otro gallo estaría cantándonos a los mexicanos de quinta!

EN LOS HECHOS, NI QUIEN PELE A LOS AFECTADOS
Ahí tenemos, que cuanto se ha tocado a alguien importante o de peso político, el problema se resuelve en cuestión casi de minutos, en cambio, los “colgados”, la perrada, los desheredados, los mexicanos de quinta, no reciben la atención debida a pesar de las tantas ONGs o protecciones ciudadanas. Y ha sido hasta ahora, con la llegada de AMLO que se ha tomado en cuenta a las familias de las víctimas o “daños colaterales”, como le gustaba a Calderón llamar a los civiles inocentes caídos (o desaparecidos) en su imbécil guerra contra el narco o, de inmediato relacionarlos con el crimen, como aquel caso de los estudiantes del Tec de Mty. Y a pesar de que en aquella escénica junta de Chapultepec, Calderón tuvo el descaro de ir a abrazar a la madre de cuatro de sus hijos desaparecidos, es la fecha en que no se sabe nada del paradero de éstos. El dolor que debe de llevar en el alma la mamá, si es que aún vive la infeliz señora.

HE AQUÍ UNA HISTORIA DE LAS MILES QUE HAY EN TODO MÉXICO
Y miren, hay un montón de asociaciones que protegen a los niños ¿Y qué pasa con los que están en los cruceros? Ni la Iglesia, los otros credos, los DIFs, etc., hacen nada por ellos. El otro día me enteré de la historia de una joven, hoy de 18 años de edad, que vivía en una de esas colonias olvidadas de la periferia de Veracruz y cuando niña de apenas 10 años de edad su papá los abandonó y su madre a los pocos meses enfermó, quedando ella a cargo de sus dos hermanos menores ¡Ninguna ONG se acercó a ayudarla! Con todo y que la mamá fue hospitalizada en el Regional. La joven me cuenta, sobrevivió como pudo y en ocasiones cuando era la temporada, recogía los nanches del árbol que había en el traspatio de la “casa”, salía a venderlos y de ahí sacaba para la comida para ella y sus hermanos menores. Y en ese tiempo era cuando más estuvo rodando la millonada para ayuda a la pobreza ¿Y las ONGs y los apoyos que dicen dar?

SEGÚN ESTO, MÉXICO SE VINO ABAJO A PARTIR DEL 1 DE DICIEMBRE DEL 2018
En un país de Derecho los niños habrían sido llevados a una guardería y alimentados por el Estado. Pero, en los años de Méxicolandia no sucedía eso, oficialmente el pueblo de México era feliz y dichoso, gozando de una prosperidad rayana en la fantasía, hasta íbamos a poseer un aeropuerto que sería utilizado por toda la población ¡Hasta los indígenas llegaría a él en sus naves voladoras!, porque el campo mexica era algo floreciente y desde la Colonia los indígenas no vivían como cuando Mexicolandia. Y ni se digan las mujeres, nadie las agredía. Teníamos gas, electricidad, gasolina y diésel baratísimos, una moneda firme, paz en todo el país, hasta se estuvo a punto de cerrar las cárceles porque ya no había delincuencia en el país. Se viajaba por las carreteras del país (eran de ensueño y no se cobraba peaje por transitarlas) con una enorme seguridad, incluso de noche. Las casas carecían de alarmas o protecciones metálicas.
En sí ¡Abundancia a raudales! Pero, todo comenzó a ir mal a partir de que llegó AMLO ¿Verdad que sí? ¡Hasta se desapareció misteriosamente todo el menaje de Los Pinos!

http://losbuenosdias.blogspot.com
correo: [email protected]

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.