Por motivos de salud

Muy sentido fallecimiento de mi gran amigo Don Fernando Bueno Lázaro el pasado martes 19 del presente mes.

Publicado 26 marzo 2019 el 26 de Marzo de 2019

por

Por cuestiones de salud tuve que estar ausente de nuestro querido terruño (no soy el único que ama y quiere a la ciudad de Veracruz), por lo que no me enteré del muy sentido fallecimiento de mi gran amigo Don Fernando Bueno Lázaro el pasado martes 19 del presente mes. Por lo que me solidarizo con la profunda pena de mi amiga Silvia Bueno Nadal, con su señora esposa, la señora Silvia Nadal Vda. de Bueno, hija y esposa respectivamente de Don Fernando, así como con sus demás familiares, por la pérdida de tan gran personaje, como lo fuera mi muy querido y respetado amigo.

POSEEDOR DE UN GRAN LIDERAZGO, SABÍA HACIA DONDE IBA, ASÍ QUE HABÍA QUE SEGUIRLO
Entre los personajes y señorones que he tenido la oportunidad de conocer y contemporizar, Don Fernando fue uno de ellos, todo un caballero en toda la extensión de la palabra, alguien a quien las relaciones públicas se le daban en forma natural y además, poseer de una gran capacidad de conversación, sustentada en un muy alto nivel cultural. Me consta, fue un gran esposo y un padre ejemplar. En serio ¡Qué bien me caía Don Fer!, siento mucho se me haya adelantado. Era el tipo de persona con quien uno siempre se sentía a gusto y daba gusto saludar, como también siempre aprendía uno algo bueno de la vida interactuando con él. Una de las contadas personas a quien jamás le escuché hablar mal de nadie. Incuestionablemente perdí a un gran amigo.

MUY BUENA HERENCIA NOS DEJA A LOS JAROCHOS
Pero, como en otras ocasiones les he contado, uno de los méritos por los que siempre admiré y como veracruzano siempre le agradecía a Don Fernando, era por haber rescatado a una de las joyas de la corona de nuestro patrimonio cultural jarocho, que lo es el Gran Hotel Mocambo, construido en la década de los cuarenta del siglo pasado. Inmueble destinado a ser un casino y que nunca llegó a serlo, fue en su momento una referencia de elegancia y gran lujo para toda la comarca. Incluso, los grandes bailes de la socialité jarocha se hacían en tal hotel, famoso era el “Baile de la Reina del Carnaval”, era una reunión de lo más elegante y exclusivo.

POR POCO Y TERMINA EN UNA RUINA TAN PRECIADA OBRA
Yo conocí el hotel Mocambo en 1969, cuando me empleé ahí como recepcionista como por seis meses. No obstante en esos años el hotel era ya casi una ruina, la arquitectura se veía, había sido un ensueño. Echaba uno a volar la imaginación de cómo habría sido en su momento de gloria. Pero, cuando lo adquiere Don Fernando Bueno Lázaro, si mal no recuerdo, allá por la década de los ochenta del siglo pasado ¡Qué bárbaro! El hotel fue objeto de una recuperación integral, respetando la arquitectura original y, valga la expresión: Lázaro se levantó.

Tal como lo expliqué en su momento, Don Fernando vende una parte del hotel, porque los gastos de operación en general son altísimos y tan magnífica construcción debe recibir mantenimiento continuo. Y no solamente Don Fernando rescata a tan magnifica joya de la arquitectura jarocha, sino además la innova, sin alterar para nada la arquitectura.

UN VERACRUZANO ILUSTRE
Por esta acción tan loable en favor del terruño querido, siempre ha dicho que Don Fernando, no obstante haber sido oriundo de Córdoba, Veracruz, se les debe dar el reconocimiento de hijo ilustre de Veracruz, nada más por haber rescatado en su totalidad este portento de edificación. Que incluso, cuando años después tuve la oportunidad de conocer La Alhambra, en Granada, España, pude ver de dónde había salido la inspiración para esta magnífica muestra del arte mudéjar que ahora y gracias a Don Fernando Bueno Lázaro, poseemos los veracruzanos.

UN SENCILLO RECONOCIMIENTO Y HOMENAJE A MI GRAN AMIGO
No me cabe duda Don Fer, ante su gran visión, tesón, fuerte voluntad por generar fuentes de trabajo y ganas de crear y crear bien, se le puede aplicar la máxima de: “Es libre aquel a quien le suceden las cosas según lo quiso”.

Descanse en paz mi gran amigo y que Dios le dé pronta resignación a su muy bonita y respetable familia. Aquí aplica aquello de: “Al árbol por sus frutos lo conoceréis” (Mateo 7: 18 y 20). Porque Don Fer dio buenos frutos.

Siempre tendré en mi memoria como todo un buen amigo a mi respetado y querido Don Fernando. Por lo que he de apelar ahora también a Gabriel García Márquez, cuando dijo: “No llores porque ya se terminó… sonríe, porque sucedió”. Así entonces es este sencillo homenaje que le hago a este gran, cuanto ejemplar ser humano que fueran Don Fernando Bueno Lázaro.

http://losbuenosdias.blogspot.com
correo: [email protected]

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.