Nuestro mundo plástico

Hace poco más de cuarenta años Willie Colón y Rubén Blades pusieron de moda una canción tropical (ahora se les denomina “salsa” o “salsera”) titulada “Plástico”, en donde se habla de una pareja “plástica”. Definiendo tal calificativo a un hombre y a una mujer que por mantener su estatus ¡Deben todo! La canción también habla de una ciudad de plástico, en donde explican cómo la enorme mayoría de sus habitantes literalmente “vendieron el alma”. Esta última expresión me la fusilo del versículo de San Mateo: 16: 26: “Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma?”. O sea, que por el billete ¡Todo! ¡Hasta el alma! El versículo concluye: “¿Qué podrá dar el hombre a cambio de su alma?”.

NI QUIEN PENSARA EN LA CONTAMINACIÓN QUE HOY PREVALECE
Pues la anterior reflexión viene a colación porque hace 45 años, ni de chiste nos parecía el mundo iba a estar tan contaminado como en el presente y los humanos podíamos seguir con un tren de vida imparable, echando basura y de todo al medio ambiente. Pero hoy, pocos vemos con horror que ya vivimos en un mundo plástico, elemento con el cual ahora se envasa y envuelve ¡Hasta el alma misma! Para muestra un botón, apenas hace como una semana se publicó la noticia de una ballena que había varado en Filipinas, habiendo muerto el cetáceo, y al estar diseccionándolo para deshacerse del cuerpo, resulta que en el estómago le encontraron un poco más de 40 kilos de plástico.

¡YA CONTAMINAMOS TODOS LOS OCEÁNOS!
Eso sí que está cañón, o sea, hemos alcanzado no solo la contaminación del aire, de los ríos, lagunas y demás reservorios de agua en el planeta entero (incluye la atmósfera) sino que el gran mar océano los humanos lo hemos logrado contaminar en su totalidad. Y lo mejor de todo, es que ni las naciones cazadoras de ballenas, que no lograron exterminar a estos grandes mamíferos con su captura desenfrenada, hoy, si lo logrará la contaminación generada por los humanos.

Lo anterior en virtud que no solamente la ballena varada en la costa filipina es la única que come plástico en el océano, confundiendo tal elemento con medusas, que son animales que forman parte de la dieta de buena parte de la fauna marina. Por lo que buena cantidad de las especies marinas deben de tener su buena cantidad de plásticos en el tracto digestivo.

NADIE HACE NADA POR LA ELIMANCIÓN DEL USO DE PLÁSTICOS
Para Ripley, lo peor de todo, que como les decía el otro día, vamos de puro frente hacia el punto de no retorno en cuestiones de contaminación, pues según los expertos, si seguimos arrojando porquería y media al medio ambiente, entre ellos los plásticos, para el 2030 habremos alcanzado el punto de no retorno. Faltan diez años para tan apocalíptica fecha.

¿ALCANZAREMOS LOS MEXICANOS TAL RECORD?
México está por imponer un record Guinness nada honroso, pues ahí tenemos que apenas el año pasado ensalzaron a Peña Nieto por las “acciones y decisiones” llevada a cabo para salvar de la extinción a la “Vaquita Marina”, especie mamífera que vive en el Golfo de Cortés (aguas 100 mexicanas) y a la fecha, reportan que solo quedan 30 ejemplares de esta especie y si no se les cuida y se procura su reproducción, se extinguirá la especie. Pero ¡Se seguimos en la especulación y la discusión y nada se hace por tomar medidas drásticas para salvar a esta especie!
Pues así estamos con nuestra casa la Tierra, ahora sí, todo un planeta de plástico.

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