Los Saudíes se occidentalizan… un poco

Arabia Saudí intenta algunas reformas sociales promovidas por el heredero Mohamed bin Salmán (al que conocen como MBS), pero sin cuestionar el orden establecido, por lo que no todos están satisfechos, pues consideran que solo se maquilla la realidad permitiendo letreros en inglés, música occidental en locales que se parecen a los antros occidentales, con público mixto (hombres y mujeres) reflejan un cambio muy leve, pues en estos lugares lo más que está permitido beber es café, pues el alcohol sigue prohibido, como lo indica el Corán.

Pero ya no es la Arabia Saudí de antes de que el rey Salmán llegara al trono y diera capacidad de maniobra a su hijo y heredero, Mohamed bin Salmán, que tratando de que el mundo olvide el reciente asesinato del periodista Jamal Khashoggi, el encarcelamiento de las activistas de los derechos de la mujer o los jóvenes que escapan del país. Ahora los saudíes pueden asistir a conciertos y espectáculos de artistas internacionales, a eventos deportivos como la reciente carrera de Fórmula E, pues aunque se trate de diversiones para las élites, también se han instalado parques infantiles y quioscos de refrescos, que facilitan los picnics familiares; además, se ha cerrado todo el carril central para patinetes, bicicletas y paseantes. Los saudíes tiene teléfonos móviles, y las mujeres pueden conducir.

Era necesario, si se considera que dos tercios de la población están por debajo de los 30 años. Sigue hallarles trabajo, pues el paro subió del 11,5% a principios de 2016 al 12,9% a mediados del año pasado y entre jóvenes ronda el 40%, más entre las mujeres. Los saudíes que encontraron trabajo han sustituido a extranjeros, que son un tercio de los 33 millones de habitantes y cubren el 90% de los puestos del sector privado. Pero el mercado laboral está presionado por la nueva ola anual de 400.000 jóvenes, y la mitad son titulados universitarios. Pero hay confianza en MBS que está logrando que los clérigos conservadores acepten los cambios paulatinos, esperando llegar a un modelo parecido al de Dubái, que siendo también musulmanes, están abiertos al mundo. Tendrán que superarse los viejos hábitos como la abaya, el sayón negro que cubre a las saudíes, que no es obligatorio, pero la mayoría de las mujeres no solo la llevan, sino que siguen cubriéndose la cara con el niqab.

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