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Disculpas, buena idea para que afloraran los verdaderos sentimientos

Nada cambia, habrá inversiones, solo se trata de “desatar el nudo sin romperlo”

Publicado Hace 18 días el 29 de Marzo de 2019

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Al paso de los días hemos podido observar lo que provocó la petición de disculpas a España, del Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador y el balance es positivo, pues coincide con la publicación de que en sus primeros tres meses de gobierno, logró que creciera la aprobación a su gestión: de 57% en diciembre de 2018, al 64% en que ahora se ubica.

La reacción fue excesiva, haciendo aflorar los verdaderos sentimientos de frustración de quiénes se lanzaron a opinar, con lo cual se deslindaron de la historia de México que se está escribiendo día a día. No era para tanto, bastaba consultar la palabra “Disculpas” en la página Web de la Academia Mexicana de la Lengua en http://www.academia.org.mx/espin/sabias-que/item/disculpas: Disculpas. Aunque en el español México es muy frecuente utilizar la frase pedir disculpas con el sentido de ‘pedir perdón’… las expresiones más recomendadas son te ofrezco una disculpa, te pido que me disculpes o te pido perdón. Quien ofende es el que debe ofrecer las disculpas o las pruebas que lo descarguen de su falta; el ofendido, por su parte, puede disculpar o perdonar las faltas del otro. Por otro lado, cuando se pide perdón, éste es solicitado por el ofensor y otorgado por el ofendido. La confusión de estas construcciones se da a partir del hecho de que se usa la expresión pedir disculpas con el mismo significado que pedir perdón. Esta respuesta fue elaborada por la Comisión de Consultas de la Academia.

A quiénes se apresuraron a denostar la petición hicieron pensar que a la Madre Patria le falta la “Grandeza de Roma” de la que habla Miguel Eyquem de Montaigne en sus famosísimos “Ensayos”, cuando cuenta que Marco Antonio decía que: “La grandeza del pueblo romano estaba no tanto en lo que tomaba, como en lo que daba”. Todo seguirá igual después de esto, pero ahora todos sabemos el terreno que pisamos. La historia no cambió, es más, se ratificaron las palabras de Don Juan O’Donoju cuando firmó los Tratados de Córdoba y el Acta de Independencia del Imperio Mexicano, con Agustín de Iturbide, que están plasmadas en una de las paredes del corredor interior del Portal de Zeballos en Córdoba, Ver. “Vamos a tratar de desatar el nudo sin romperlo”. Por cierto, los acompañó quién entonces era un coronel de la Corona española, Antonio López de Santa Anna.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.