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Cumplió un año el conflicto comercial EEUU vs China

EEUU más perjudicada: la soja, un ejemplo
Foto: Agencias

Publicado Hace 14 días el 04 de Marzo de 2019

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Pasó inadvertido, como todo lo desagradable, el primer aniversario de la guerra comercial entre Estados Unidos y China que impactó fuerte a ambas economías y al mundo entero. Propiciado por el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha resultado más negativo para su país y un buen ejemplo fue lo que ocurrió con la soja, donde modificó los usos y las costumbres en el mercado mundial.

A pesar de los acercamientos de los últimos días entre los negociadores de ambos países, las promesas de compras y la postergación de mayores aranceles, sólo se ha prolongado la incertidumbre que se refleja sobre las pizarras de la Bolsa de Chicago, donde el valor de la soja oscila de 330 a 340 dólares por tonelada, lejos de los US$390 vigentes un año atrás, pero también a distancia de los US$299 registrados en el peor momento del conflicto, en julio último, cuando el gobierno chino impuso el aún vigente arancel del 25% al grano estadounidense.

El conflicto generó un fuerte cambio en el patrón de comercio internacional de soja. El principal perjudicado fue Estados Unidos, dado que China era su principal comprador. De septiembre a febrero EE.UU. suma exportaciones totales por 23,7 millones de toneladas de soja, 13,5 millones menos que en igual segmento de la campaña anterior. Y aunque una parte de los envíos estadounidenses se desviaron hacia otros países, gran parte está quedando sin ser vendido, elevando drásticamente los stocks finales. China se volcó masivamente a comprar grano de Brasil y de la Argentina. En 2018 las exportaciones brasileñas sumaron 83 millones de toneladas, contra los 68 millones de 2017, además,  el conflicto elevó los precios relativos de la soja brasileña y tornó muy atractivas las exportaciones, al punto de alcanzar un volumen de ventas récord, con el consecuente beneficio para los productores de la oleaginosa. La soja de EE.UU., que marcaba el rumbo de los precios internacionales, pasó a ser un producto ofrecido y con escasa demanda.

En China, la guerra comercial no solo implicó menores compras de soja a EE.UU., sino que impulsó cambios en las formas de engordar sus rodeos. Esta situación llevó a los chinos a replantearse el uso de la harina de soja y hoy ya comenzaron un cambio en la ración que les dan a los cerdos y a las aves de corral, para procurar disminuir la dependencia sobre la soja. Este es el inicio de un proceso que podría afectar la tasa de crecimiento de la demanda en el mediano y en el largo plazo. Otra de las secuelas que la guerra comercial está dejando es un nivel récord en las existencias estadounidenses de soja, que rondarían los 25 millones de toneladas al cierre del ciclo 2018/2019, contra los 11,92 millones de la campaña anterior.

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