Fueron buenos tiempos

Ayer, por cuestiones personales tuve que ir a Hacienda, la oficina que está en la Colonia Petrolera, en Boca del Río. Debo admitir la atención fue personalizada y muy profesional, tanto en la recepción como con los dos funcionarios con quienes me entrevisté. Fueron meros movimientos rutinarios, pero, en un momento dado hice un comparativo con los realizados en un lejano 1969 para enmendar un detalle en mi RFC ¡Nada que ver! Y hablo de tan remota fecha, pues tuve que ser dado de alta en nómina y aunque todo el papeleo inicial siempre lo hacía el contable de la empresa con la que se trabajaba, lo realizado ayer fue bastante elaborado.

SOLO EMPEORARON TODO

Le dije a los dos funcionarios con los que traté, que se supone se había simplificado todo en Hacienda, sobre todo en lo que se refiere a burocracia, principalmente por motivos de la “revolucionaria” Reforma Fiscal de Peña Nieto y el “tapete” de Luisito Videgaray, con la que hasta las “Marías” deben tener computadora. Pero ¡Todo quedó en un vil, cuanto terrible fraude con cargo al pueblo de México!

NO ERA COMPLICADO Y NO SE PAGABAN TANTOS IMPUESTOS

Le platiqué que en aquellos gloriosos días de la obtención de mi RFC, la Oficina de Hacienda era una parte del Edificio Federal que está en Cinco de Mayo y Rayón y que todos los ahí laboraban eran ampliamente conocidos por todos los habitantes de Veracruz.

PERO SE LES CAYÓ EL GARLITO

En lo absoluto se pagaban los exorbitantes impuestos con los que ahora hay que entrarle en general, salvo, claro, tal y como se vio ahora, los billetudos, esos no solo no pagaban, sino que además les devolvían dinero. Comenté que no obstante se reconocía la existencia de la corrupción, no era el descaro que alcanzó en el Peñaniato. Habiendo arrancado de manera tremenda con Salinas, a cuyo hermano Raúl, que robó hasta que quiso, no obstante hasta al bote fue a dar, porque así aplacó Zedillo los afanes revanchistas de Salinas por no haberle permitido un “maximato”. Pero, Peña Nieto lo exoneró de todo y hasta su desgobierno le ofreció disculpas con carácter público para desagraviar a la familia Salinas ¿Y el pueblo de México? ¡Bien, gracias!

En aquellos años idos, no se pagaban tantos impuestos y había obra en todo el territorio nacional, en cambio, vemos como con la Reforma Fiscal los ingresos públicos se incrementaron de manera desmedida, pero las inversiones decayeron, pero, los gobiernícolas y sus favoritos se enriquecieron hasta el hartazgo.

Les dije no había valido la pena tanta exacerbación en la corrupción, pues incluso, se han dado toda una gama de “leyes” y cambios en la legislación fiscal, que ni los de Hacienda mismo entienden, pero eso sí, las multas se hacen efectivas ¡Porque se hacen!

LA DORADA BUROCRACIA SE LLEVÓ LO QUE QUISO

En fin, que no me quejo, fui bien tratado, pero, no dejaron estar a mi contador conmigo, pues por esa flojera propia en mí y con la pereza que me da todo lo oficial, y porque Hacienda ahora ha obligado a que cada mexicano viva con un contador a su lado, pues debo llevar a mi asesor contable. Pero, me dijeron no era posible porque incluso había cámaras que grababan si estaba uno solo en la entrevista. A lo que le dije, ojalá y tuviese audio, para que escucharan el lamento borincano de todos los causantes de a pie.

AHORA HASTA CON BIG BROTHER Y TODA LA COSA

O sea, además de la fiscalización exagerada, debemos además aguantar a un “Big Brother”, cuando que en todo el país se sabe quiénes son los evasores y si se escarba, no gran cosa, los reales y verdaderos lavadores de dinero, que hasta deben estar incrustados en la Dorada Burocracia.
Apelando a los pochos: “Nos juimos pa´tras”.

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