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La palabra impresa se niega a desaparecer

A propósito de la revista “Destino Uber”
Foto: Agencias

Publicado Hace 13 días el 05 de Marzo de 2019

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Quiénes me conocen, saben que aprecio mucho un periódico de algún lugar que visiten, una revista del avión y hasta un folleto de un espectáculo, como el reciente “Elvis Live In Concert”, en el Auditorio Nacional, por eso recibí con gusto la revista “Destino Uber”, que un socio conductor le obsequió a mi hijo el Dr. Rafael Rojano Ramón, en Mérida, Yucatán.

Nada es tan vanguardista como Uber, la aplicación que está moviendo al mundo en autos particulares en lugar de transportes públicos, otorgando eficiencia, comodidad y privacidad a precios moderados, y todo a través de cualquier marca de Smartphone, en la mayoría de los idiomas y prácticamente a toda hora.

Por eso llama la atención que Uber recurra a la palabra impresa para aprovechar los momentos ociosos de sus pasajeros, ofreciéndoles una revista cuyos contenidos son cercanos a sus preferencias e intereses. En su número 3 (febrero-marzo 2019) en solo 80 páginas ofrecen un menú de 13 buenos artículos, que van desde como planear una Semana Santa extraordinaria (“La ruta”, pág. 7), hasta una buena anécdota de uno de sus conductores (“Ubereando”, pág. 79), que devolviendo una cartera olvidada en su auto salvó las vacaciones de una familia, y en su página 80 incluye su “Aviso Oportuno” en que anuncia los negocios alternos de sus conductores, que abarcan de una asesoría jurídica a la limpieza de automóviles a domicilio.

La enorme aceptación de esta revista lo demuestra que Chevrolet Servicios Financieros encarta en ella información sobre sus nuevos modelos, que al reverso contiene unos “Drivertips”, consejos para comportarnos en Uber y cómo tratar al auto. La organización es magnífica, sus fotografías inmejorables y su redacción es ejemplar, porque mucho en pocas palabras, pues conocen a su público, en su mayoría ejecutivos y viajeros frecuentes, que buscan acceder a la información de un solo vistazo. Todo esto demuestra que la antiquísima palabra impresa y las modernas aplicaciones digitales se llevan bien.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.