RINCONES DE MÉXICO: Guadalajara

El tequila es lo primero que viene a la mente de algunos extranjeros al momento de escuchar “México”, por años, fuimos caricaturizados con un sombrero en particular mientras se entona el grito de un Mariachi. Si bien Cuarón es el referente de cineastas mexicanos dado su reciente Óscar, Guillermo Del Toro le supera en popularidad y sí, también es tapatío, por ello, hablaremos de Guadalajara, una de las pocas ciudad que saben mezclar el respeto por sus tradiciones como la demanda de modernidad.

20 ABRIL 2017. GUADALAJARA,JALISCO LA REPARACION DE CALLES Y CASAS EN GUADALAJARA,PODRIA LLEVARSE DE TRES AÑOS EXPLOSION. 22 ABRIL 1992. ARCHIVO FOTOGRAFICO DEL UNIVERSAL

La primera cosa impresionante que no muchos reconocen, es su resiliencia: El miércoles veintidós de abril de 1992, tuvo lugar una serie de explosiones en las calles de 3 barrios céntricos. Sobre el accidente, Alejandra Xanic consiguió el Premio Nacional de Periodismo gracias a que alertó, previo al desastre, que la alcantarilla del Centro Histórico de la ciudad olía a gasolina. Como resultado las cifras oficiales dicen que fallecieron doscientas personas y hubo mil heridas. No obstante, tal catástrofe no les detuvo.

El metro de Guadalajara conecta a los destinos más importantes.

Casi todos los Estados del país tienen una Catedral bonita que funciona como referencia histórica para comprender un poco el lugar que se visita. Pero la Catedral de Guadalajara es un lugar totalmente distinto pues, es el escenario de algunas historias interesantes. De entrada, por debajo de sus cimientos fluye un río subterráneo y, algunos comentan, se escuchan los gritos de personas quienes fallecieron ahogadas. Ahora, en una de sus paredes descansan los presuntos restos de una niña que, en vez de manifestar señales de descomposición, tiene un cabello que sigue creciendo al mismo ritmo que sus uñas. Perturbador.

El platillo típico (casi específicamente de la ciudad) es la torta ahogada. Su historia es tiene un origen dudoso, pero básicamente narra como un campesino hizo un mejunje de los ingredientes disponibles a la mano en ese momento: un pan que abunda en esa región llamado “birote” carnitas y unos frijoles. Dicha receta ha cambiado mucho desde entonces, pero básicamente consiste en sumergir una torta en una salsa picante… Allá ellos.

Pero si algo es imperdible en Guadalajara, es su Palacio Municipal, ahí, Miguel Hidalgo declaró la abolición de la esclavitud. Guillermo Prieto salvó la vida de Benito Juárez gracias a que, en cuanto fue encañonado por militares, Guillermo Prieto les gritó: “¡Alto! Los valientes no asesinan” y finalmente… Descansa ahí la obra original de José Clemente Orozco: un cura Hidalgo de proporciones colosales que guía a su pueblo para que combatan al enemigo.