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La Eurozona reporta bajo crecimiento

A su “motor”, Alemania, le falta dinamismo.
Globalización de la Unión Europea

Publicado 11 febrero 2019 el 11 de Febrero de 2019

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La zona del euro retornó a la inestabilidad, su economía está anémica, su “motor” Alemania no tiene el dinamismo de antes, y tiene que remolcar a que coquetea con experimentos políticos. El paro se aprecia en el sector exterior y en la industria. Pero también en la caída de las expectativas empresariales y se agudiza por el final de los estímulos monetarios del BCE, la menor capacidad de compra de economías que pierden fuelle como China y las tensiones por la guerra comercial.

Así lo señala el reciente informe de la Comisión Europea que dibuja un panorama de baja intensidad económica. La zona del euro apenas crecerá un 1,3% este año, seis décimas por debajo de su última revisión coyuntural. Sus locomotoras, Alemania, su mayor PIB, al borde de la contracción, e Italia, la tercera economía de la unión monetaria, en números rojos. El dictamen de Bruselas advierte que el área del euro está sometida a substanciales riesgos. La mayor parte de sus socios han perdido la estela de su potencial de crecimiento, debido, a un ambiente externo de bajo dinamismo global y alta incertidumbre por las políticas proteccionistas en materia comercial y en los flujos de inversión internacionales.

El informe cita la delicada situación por la que atraviesa la economía china, su mejor cliente, cuya actividad ha caído más drásticamente de lo previsto para la segunda potencia del planeta. De EEUU señala el peligro de un abrupto desequilibrio fiscal, de cara a 2020, con el agravante de añadir más endeudamiento a una nación endeudada. La amenaza también procede de su mercado interior. Todo eso aunado a las tensiones en ciertas sociedades civiles, los chalecos amarillos en Francia; la incierta estabilidad presupuestaria (léase Italia), la súbita debilidad de la industria automovilística alemana y el estancado brexit justifican el ambiente de incertidumbre.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.