La carta de amor más bella en la UV

Para escribir bien se requiere un motivo o una inspiración, y nada inspira tanto como la amistad y el amor, nobles sentimientos propios de espíritus elevados. Por eso, ayer que celebramos el Día del Amor y la Amistad (y que estamos en plena Austeridad), en lugar del regalo tradicional, la Facultad de Administración (Región Veracruz-Boca del Río) de la Universidad Veracruzana invitó a los alumnos a redactar una carta dirigida a quién quisieran demostrar su cariño, de una manera inolvidable y organizó un concurso.

Las reglas fueron muy simples: No tiene destinataria/o, aunque ella/él sabe que es suya; sin remitente, aunque ella/él sabe que la inspiró; de solo tres párrafos e impresa en papel tamaño oficio, dejando espacio para las firmas (alumnos con número de matrícula, profesores con número de personal), que hicieron las veces de votación. Se fijaron en paneles en el pasillo principal de la facultad para que fueran leídas y recibieran las firmas (votos).

Los tres primeros lugares, de 103 participantes, fueron para: Manuel Alejandro Marín (89 votos), Humberto Muñoz Cea (55 votos) y Rubicelia Aponte Cobos (51 votos), alumnos del segundo semestre de quién esto escribe, quiénes obtuvieron el mayor número de firmas. La Directora de la facultad, Dra. Leidy Margarita López Castro (que sancionó el resultado de la votación), les otorgará un reconocimiento, que orgullosos, podrán agregar a su CV. Hubo también un espontáneo, bajo el seudónimo de “All might” que obtuvo 99 votos, pero no incluyó su número de matrícula.

Lo más importante del experimento fue demostrar que nuestros alumnos, que apenas tienen dos semanas en esta experiencia educativa, escriben bien cuando están interesados en el lector y tienen una motivación superior, pues saben que cada una de sus palabras será verdaderamente apreciada; además, el jurado fue extraordinariamente imparcial, más aún que Facebook, en que a cualquiera le damos un “Me gusta”, ya que no conocían al autor y se guiaron solo por la forma de expresar sus sentimientos.

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de El Dictamen.