Alemania participaría en sus empresas privadas

Para protegerlas de China, que las infiltra vía financiamiento y mercado, Alemania está dispuesta a comprar participaciones de sus empresas, para evitar que las tecnologías clave se vendan y se vayan del país. Así, Alemania podría comprar participaciones de empresas del país para evitar que entidades extranjeras (sobre todo de China) tomen el control de firmas que pertenezcan a sectores tecnológicos clave, según la estrategia del ministro de Economía, Peter Altmaier, que en su opinión es necesaria para mantener la cohesión del país.

La adopción de una política industrial más defensiva se enmarca en un contexto de temor en Alemania a que empresas extranjeras, especialmente chinas, adquieran conocimientos técnicos alemanes y erosionen los cimientos industriales en los que se basa gran parte de la prosperidad de Alemania. La supervivencia de compañías como Thyssenkrupp, Siemens, Deutsche Bank y los fabricantes de automóviles de Alemania es de interés nacional, según Altmaier, que sugirió la creación de un fondo de inversión para apoyar a las industrias clave. En su informe, ‘Estrategia de la Industria Nacional 2030’, Altmaier hace hincapié en que prefería que el Estado no interviniera en el mercado, pero reconoció que podría ser necesario ante la desigualdad de reglas a nivel mundial

Las participaciones serían temporales, no para nacionalizarlas y gestionarlas a largo plazo, sino para evitar que las tecnologías clave se vendan y se vayan del país. Se busca adoptar medidas para promover a los “campeones nacionales” e impulsar la competitividad de las empresas en áreas tecnológicas clave. Con su plan Made in China 2025, Pekín está impulsando el desarrollo nacional de tecnologías como los vehículos eléctricos, accediendo a conocimientos técnicos en el extranjero a través de adquisiciones de firmas como el fabricante alemán de robótica Kuka, aprovechando la prosperidad que Alemania ha generado en los últimos 70 años.

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